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	<title>Citados</title>
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	<description>Relatos eróticos y de sexo</description>
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		<title>Mi primer trío bisex</title>
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		<pubDate>Thu, 23 Feb 2012 00:29:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bisexual]]></category>

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		<description><![CDATA[Recuerdo que aun hacía calor, fue un fin de semana de septiembre y, como cada vez que podiamos, mi amigo Juan y yo, aprovechando la ausencia de sus padres, nos encontrábamos en su casa, viendo alguna película porno. No se como surgió, pero de repente Juan me comentó que ya había tenido relaciones con una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Recuerdo que aun hacía calor, fue un fin de semana de septiembre y, como cada vez que podiamos, mi amigo Juan y yo, aprovechando la ausencia de sus padres, nos encontrábamos en su casa, viendo alguna película porno.<br />
No se como surgió, pero de repente Juan me comentó que ya había tenido relaciones con una chica. Se trataba de nuestra vecina Mayte, una chica de nuestra edad y que nos parecía muy apetecible. Me explicó lo que hacía con ella, solían encontrarse en la casa de Juan y practicaban, sobre todo, sexo oral, si bien alguna vez ya había penetrado a Mayte, pero el temor a un embarazo les invitaba a no realizarlo habitualmente.<br />
Yo me quedé frio, le dije qué como era posible que hasta aquel día no me hubiera contado nada, que era un mal amigo y me sentía traicionado ya que, al fin y al cabo, la primera vez que probó el sexo oral había sido conmigo.<br />
Tras hacerle estos comentarios me incorporé y me dispuse a vestirme para marcharme de su casa. Juan me pedía que no me marchara, tratando de explicarme los motivos por los cuales nunca me había dicho nada, que no eran otros que el deseo de Mayte de hacer un secreto de dicha relación.<br />
Viendo la situación y ante la posibilidad que se me abría de estar por primera vez con una chica le propuse a mi amigo participar en sus contactosy que se lo hiciera saber a Mayte.<br />
Juan me contestó que no, que era imposible ya que sabía a ciencia cierta que Mayte se negaría. así le propuse a Juan hacerme participar sin que Mayte lo supiera de antemano, a lo que me contestó que a lo mejor así daba resultado.<br />
<span id="more-691"></span><br />
Planeamos la situación concienzudamente, el lunes había quedado con Mayte a las siete de la tarde en su casa, por lo que yo debía aparecer antes y esconderme dentro del armario de su dormitorio.<br />
Por fin llegó el lunes, fui a casa de Juan vestido con unos pantalones cortos y un polo, ropa de la que me despojé, entrando en el armario completamente desnudo pero con una erección incipiente sólo de pensar en la situación que se presentaba.<br />
Instantes después pude oír la llegada de Mayte y como ella y Juan accedían al interior de la habitación en la que me encontraba, pudiendo observarles a través de las rendijas del armario, mientras mi excitación iba en aumento.<br />
Ambos se desnudaron y comenzaron a besarse y acariciarse, era una visión tremendamente caliente, Mayte tenía un cuerpo muy bien formado, las tetas debían ser sobre una talla 95, grandes para lo normal en una chica de su edad, su vientre plano, un culo redondo deliciosoy en su pubis había poco vello y muy rubio. Juan era más alto, se trataba de un chico corpulento y con una polla de unos 17 cm, algo más larga que la mía pero también mas fina.<br />
Juan tumbó a Mayte en la cama y comenzó a lamerle su sexo con avidez, en algunos momentos se apartaba de la entrepierna de Mayte y me mostraba su coño en todo su esplendor, Mayte gemía y sufría espasmos de puro placer.<br />
De repente Juan le propuso a Mayte un cambio de postura, comenzando un dulce 69 que yo no había visto antes, a excepción de en las películas porno. Yo no podía observar a Mayte lamiendo la polla de Juan, pero si veía su culo en pompa mientras Juan lamía su entrepierna.<br />
Justo en ese momento consideré que debía ser el instante de mi aparición, abrí la puerta del armario y me dirigí hacía mis amigos, me puse a la altura del culo de Mayte y comencé a lamer su ano. Era la primera vez que lo hacía y no me importó, me parecía exquisito, tal era la calentura que tenía.<br />
Mayte se incorporó y me vió, trató de zafarse de Juan por lo que me fui hacia su cara y comencé a besarla, nuestras lenguas jugaban con pasión y Juan continuaba lamiendo su sexo. En ese instante noté como Mayte empezaba a encogerse y a gemir, llegando a un tremendo orgasmo y desplomándose sobre la entrepierna de Juan. Yo bajé hacia su cara y continué besándola mientras algo acariciaba mi mejilla, era la polla de Juan, tan erecta, tan deseable&#8230;<br />
Me decidí a metermela en la boca ante el asombro de Mayte, a quien señalé mi polla, comenzando con una mamada como nunca me habían hecho.<br />
Era tal la calentura que Juan y yo teníamos que en pocos minutos comenzamos a eyacular en un orgasmo delicioso, prácticamente ambos a la vez, Juan en mi boca y yo en la de Mayte, tragándonos todo el semen.<br />
Nos tumbamos los tres en la cama, conmigo en el centro. Ambos empezaron a acariciarme la polla y yo me centré en el coño de Mayte, era la primera vez que tocaba uno.<br />
Mi polla comenzó a crecer y le propuse a Mayte penetrarla, quería dejar de ser virgen con ella, a lo que contestó que no, que había peligro de embarazo. Yo le dije que, al menos me dejara notar que se sentía con la polla dentro y que, si acaso, para acabar, podriamos probar por el culo.<br />
Ella dijo que estaba de acuerdo en que la penetrara durante breves instantes pero que por el culo se negaba. Ante esto Juan y yo le propusimos que uno de nosotros sería penetrado el primero para comprobar si hacía mucho daño, argumento que convenció a Mayte.<br />
Me tumbé encima de Mayte y la penetre por su coño, era una sensación indescriptible, me dejó bombear unas cuantas veces antes de sacarla de su coño con sus propias manos.<br />
&#8220;Ahora quiero ver yo como lo haceis&#8221; nos dijo, Juan fue a buscar crema, me coloqué a cuatro patas encima de la cama y Mayte me embadurnó el ano con crema. Juan comenzó a penetrarme mientras Mayte me masturbaba. Me dolía horrores, era como si me estuvieran rompiendo, pero no me quejé, dejé hacer a Juan hasta que comezó a gritar que se corría, llenando mi culo de su semen.<br />
Era mi momento, le dije a Mayte que me imitara en la postura, Juan se puso debajo y comenzó a comerle el coño mientras yo le aplicaba la crema y ponía mi polla en la entrada, con mucho cuidado comenzé a penetrar, Mayte gemía y decía que tuviera cuidado. Poco a poco se la metí entera y me puse a bombear, Mayte ya solo gemía y nos decía que no paráramos, yo entraba y salía hasta que noté como me corría. saqué mi polla del culo y la introduje en la boca de Juan que se aplicó en mamarmela sin rechistar, tragando todo mi semen.<br />
Los tres acabamos tumbados, pero Mayte no pudo evitar decir que éramos unos cerdos, que la habíamos engañado, pero&#8230;. ¿cuándo repetimos?.<br />
¿Alguien ha tenido una experiencia como esta, por cierto completamente real? </p>
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		<title>Mi Adorable Mastín</title>
		<link>http://www.citados.net/mi-adorable-mastin/</link>
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		<pubDate>Tue, 21 Feb 2012 17:34:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Zoofilia]]></category>

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		<description><![CDATA[No es fácil estar divorciada y dejar de tener sexo casi dos años. Mi cuerpo, aún robusto y apetecible, pese a mis cincuenta años, pedía sexo a gritos. A falta de una buena polla, vivía masturbándome en la cama, en la ducha, en el baño de la oficina y hasta en el mismo jardín de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No es fácil estar divorciada y dejar de tener sexo casi dos años. Mi cuerpo, aún robusto y apetecible, pese a mis cincuenta años, pedía sexo a gritos. A falta de una buena polla, vivía masturbándome en la cama, en la ducha, en el baño de la oficina y hasta en el mismo jardín de mi casa, cuando tomaba sol desnuda los sábados por la tarde. </p>
<p>Fue justamente un fin de semana, cuando me di cuenta que la solución a tanta calentura acumulada, estaba en casa. </p>
<p>Roberto, mi ex-marido, pocos meses antes de divorciarnos y debido a que pasaba gran parte de su tiempo viajando por negocios, había comprado un enorme mastín color canela. Pese a ser cachorro, León &#8211; tal como lo habíamos apodado por su gran tamaño &#8211; inspiraba respeto y temor a cualquier desconocido; aunque en verdad, era demasiado dócil y juguetón. Roberto, como se mudó a un departamento, no se lo podía llevar, así que sin posibilidad de elegir, tuve que quedarme con León en casa. Hoy no me arrepiento de aquella decisión&#8230; </p>
<p>Sucedió un sábado caluroso. Como era costumbre, desplegué mi toallón sobre la grama, apliqué un poco de protector solar a mi piel y me eché desnuda a disfrutar del agobiante sol de enero.<br />
A los pocos minutos, cuando estaba comenzando a dormitarme debido al relajante calor, una gran sombra se acercó a mí. Al principio me tomó por sorpresa, pero luego me tranquilicé al comprobar que era León, mi mastín, quien se acercaba juguetonamente. Con su enorme cabeza empujaba mi cuerpo, como invitándome a jugar con él. Giré, porque estaba de espaldas al sol, y allí con mi cabeza apoyada en la verde grama, a escasos centímetros del animal, tuve una visión espectacular que hasta el momento no había tomado recaudo: la gruesa y peluda verga de León; coronada en su base por un bulbo grande y redondo que, seguramente, acumulaba abundante leche virgen en cada uno de sus morados testículos.<br />
<span id="more-531"></span><br />
Como León seguía empujándome con su cabeza, un poco temerosa, aproveche mi posición para acariciarlo y jugar con él. Le pasé la mano acariciando el musculoso vientre y, poco a poco, acerqué mis dedos al mástil de carne de mi joven mastín. Una vez que pude asirlo delicadamente con mi mano, comencé a practicarle una suave paja, bajándole la piel despacio y descubriendo una punta roja carmesí que brillaba de humedad. </p>
<p>A León parecía no disgustarle el suave masaje que le propinaba a su verga, ya que le crecía e hinchaba a ritmo desenfrenado, doblando en tamaño a cualquier polla humana que me hubiese devorado hasta la fecha. Ahora, un poco más cómoda debajo del animal, podía oler su sexo y quedaba fascinada por la vara roja de casi doce pulgadas que ya asomaba de su peludo capullo de piel. Esta situación terminó por humedecer totalmente mi raja, que a esta altura, manaba flujo caliente entre mis muslos. León seguramente olió que mi sexo se derramaba y, sin saberlo, me propinó una lengüeteada de raja que me hizo llegar al orgasmo en menos de un minuto. Su larga y áspera lengua lamía mis grandes labios, los apartaba con destreza y se metía hasta el fondo de mi coño, causándome un placer indescriptible. </p>
<p>Al mismo tiempo, noté que León &#8211; como buen animal &#8211; comenzó a moverse como clásicamente lo hacen los perros cuando montan una perra en celo. Esto sin querer, aceleró la paja que le estaba haciendo con mi mano y, cuando quise darme cuenta, León empezó a vaciar caliente y espesa esperma de su enorme barra de carne. </p>
<p>Seguramente fue la calentura acumulada en dos años que me impulsó a hacer algo que jamás hubiese imaginado. Viendo la esperma que bañaba parte de mis tetas y cara, agarré la verga de León, le corrí la piel hasta su bulbo e hice desaparecer esa manguera de semen en mi boca. Me pareció haber mamado casi medio litro de leche, y la sabrosa vara de mi adorable mastín, seguía latiendo y regando mi paladar. </p>
<p>Luego, notando que León seguía moviéndose frenéticamente sin encontrar una gruta caliente donde montarse y clavar su verga, me puse en cuatro como la perra más encelada y empiné mi cintura hacia arriba, dejando ante la vista del perro, mi culo peludo y de ojete abierto, oliente, sudado de placer, y una profunda raja pegajosa y deseosa de carne. </p>
<p>El perro reaccionó por instinto al segundo y casi me voltea de cara cuando quiso montarme. Su enorme verga seguía erecta &#8211; como si nunca hubiese vaciado un torrente de semen &#8211; y en su desesperada calentura &#8211; junto con la mía &#8211; me la introdujo de lleno en la raja de una sola embestida. León me cabalgaba, como buen animal, a un compás que ningún hombre podía igualar. Introduciendo su vara de carne hasta el fondo mismo de mi raja, sintiendo como su bulbo &#8211; a punto de meterse también en mi sudada cueva de sexo &#8211; golpeaba mis amoratados labios vaginales. </p>
<p>El miedo a quedar &#8220;abotonada&#8221;, como ocurre con los perros, me impulsó a graduar con la mano sus embestidas, evitando que su redondo bulbo ingrese a mi raja. De pronto, mientras comenzaba a deleitar mi segundo orgasmo, sentí latir el caño de carne de León dentro mío, y en el fondo de mis entrañas, recibí el chorro más potente y caliente de leche de toda mi vida. Una vez que León terminó su tarea, y temiendo que algún vecino haya escuchado mis gemidos y presenciado el espectáculo más singular de su existencia, llevé a mi mastín hasta el dormitorio, lo acosté con suaves caricias en mi cama y limpié con mi lengua, los vestigios de leche que habían quedado en ya su flácida verga. Bebí hasta la última gota, exprimiendo sin reparo la manguera de semen de mi joven mastín. </p>
<p>Desde ese día, León no duerme más en el jardín. Tiene un lugar reservado en mi dormitorio. Y más allá de haber aprendido a lamer el coño de maravillas, tuve la oportunidad de prestárselo a tres amigas de confianza, brindándoles horas de sexo y placer que ningún hombre hubiese podido igualar.<br />
Ahora me estoy yendo a dormir y debo dejar de escribir. Tengo que ir al baño para untar con bastante vaselina mi ojete. Porque hoy a León, mi adorable mastín, le enseñaré a comerse un buen culo. </p>
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		<title>El día que me estrenaron</title>
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		<pubDate>Mon, 20 Feb 2012 00:29:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bisexual]]></category>

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		<description><![CDATA[Ahora les voy a platicar lo que me sucedió cuando me estrenaron. Hace mucho tiempo, tendría unos 16 o 17 años (ahora tengo 48), estaba en recuperación de una fractura en una pierna y solía ir a un parque para ejercitarme, al terminar la sesión de ejercicios, fui a tomar un jugo a un local [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ahora les voy a platicar lo que me sucedió cuando me estrenaron.</p>
<p>Hace mucho tiempo, tendría unos 16 o 17 años (ahora tengo 48), estaba en recuperación de una fractura en una pierna y solía ir a un parque para ejercitarme, al terminar la sesión de ejercicios, fui a tomar un jugo a un local enfrente del parque, ahí conocí a quien sería mi iniciador en el sexo anal.</p>
<p>- Hola – escuché una voz cerca de mí.</p>
<p>Respondí casi sin pensarlo – Hola.</p>
<p>-Te vi que estabas haciendo ejercicio, por cierto se ve que tienes muy buen condición física, ¿Verdad? – me dijo.</p>
<p>- No te creas, lo que pasa es que me estoy recuperando de una fractura en la pierna derecha, me la hice en el fútbol americano, &#8211; contesté mientras me tomaba el jugo de naranja.</p>
<p>- Que malo está eso, supongo que ya estás mucho mejor, se te nota., por cierto me llamo Esteban.</p>
<p>- . Mi nombre es…Ya casi estoy al 100 %, aún me falta un poco de fuerza, todavía siento que está débil – proseguí –, debo hacer estos ejercicios por lo menos otro mes más para quedar bien.</p>
<p>La plática prosiguió por algunos minutos más y me ofreció llevarme a mi casa, debido al cansancio acepté ya que estaba algo retirado, le di la dirección y mientras íbamos en el auto puso como sin querer su mano en mi pierna, noté que aminoraba la velocidad y le pregunté:</p>
<p>- ¿Por que bajas la velocidad?</p>
<p>- No quisiera llegar tan pronto a dejarte, me caíste muy bien – respondió.<br />
<span id="more-693"></span><br />
- Si gustas mañana pasas por mí y vamos al parque nuevamente, así podremos platicar otro rato – dije a modo de invitación.</p>
<p>Aceptó de buena gana y al día siguiente nos encontramos en la esquina de mi casa, me llevó al parque para mi sesión se ejercicios y cuando terminé proseguimos con el tema del día anterior:</p>
<p>- Cada vez me siento mejor – comenté.</p>
<p>- Se nota que en verdad quieres recuperarte rápido – dijo -, espero que tus facultades lleguen nuevamente a como estaban antes de la lesión.</p>
<p>- Eso espero, lo que pasa en que no tengo nada que me ayude a ejercitarme, es decir, me gustaría tener algunas pesas para fortalecer mi pierna mejor.</p>
<p>Sin duda alguna comentó: &#8211; Tengo en casa algunos aparatos que creo te puede ayudar, si gustas podemos ir para que los veas y decidas si los quieres utilizar para tu recuperación – dijo.</p>
<p>- Solamente si no es muy lejos, ya es hora de ir a almorzar y tengo bastante hambre – repuse.</p>
<p>- Estoy solo a 4 calles de aquí, es bastante cerca, ¿vamos?</p>
<p>Como no tenía en ese momento clases ni nada en especial que hacer, acepté, no sabía lo que pasaría, pero no me arrepiento…</p>
<p>Subimos a su carro y comenzamos a platicar animadamente, el trayecto se me hizo súper corto, realmente era muy cerca, bajamos y abriendo la puerta del departamento dijo – ponte cómodo, esta es tu casa.</p>
<p>- Gracias, me voy a sentar, estoy algo cansado – dije mientras me sentaba en la sala.</p>
<p>- Gustas tomar algo, vi que te terminaste el jugo rápidamente – comentó acercándose a mi.</p>
<p>- Si tienes agua te lo voy a agradecer mucho – respondí inmediatamente -, tenía mucha sed.</p>
<p>- No me tardo, te la voy a traer con 2 hielos, ¿está bien?</p>
<p>- Perfecto, espero que con eso se me pase lo sediento – dije mientras entraba en la cocina.</p>
<p>No tardó casi nada, en cuanto me lo dio lo bebí de un solo trago, &#8211; gracias, de veras me hacía falta otro vaso de agua – comenté como para mi.</p>
<p>Se levantó y me pidió que lo siguiera, me mostró un banco de ejercicios que estaba en una de sus recámaras y me dijo que lo podía utilizar cuando quisiera, agradecí el ofrecimiento y volvimos a la sala.</p>
<p>Seguimos platicando otro rato y el tema derivó hacia lo sexual, me empezó a preguntar que si tenía novia, que si le acariciaba las tetas, que si ella me agarraba la tranca, etc.</p>
<p>No quiero que te molestes por esto – dijo –, lo que pasa es que tengo algunas fotos porno y quisiera saber si quisieras verlas.</p>
<p>Como no había tenido oportunidad de ver muchas fotos como esas respondí inmediatamente &#8211; ¡claro que si!</p>
<p>Fue a la recámara y regresó trayendo un paquete de fotos, las comenzó a pasar ante mis ojos, había de muchas poses unas no tan calientes, otras muy explícitas algunas francamente sucias pero todas de desnudos y poses sexuales, como era de esperarse mi erección no tardó en notarse, se acercó un poco más y me dijo:</p>
<p>- Si esto te excita, espera a que veas la película que tengo – comentó con una sonrisa.</p>
<p>Notando mi cara de asombro se levantó y puso una película en donde estaban haciendo el amor entre hombres, la penetración que estaba recibiendo uno de ellos era de lo más caliente, lo tenían de &#8220;patitas al hombro&#8221;, y se veía que estaba gozando como loco.</p>
<p>Se puso a mi lado y acercando su mano me empezó a acariciar la cara, pasó al pecho y por último llegó hasta las piernas, yo estaba muy caliente y no rechacé sus caricias, al contrario puse mi mano en sus piernas y le hice lo mismo que estaba haciéndome a mi.</p>
<p>La película continuó con una orgía entre puros machos, se daban unos a otros por la boca, por el culo y cambiaban de pareja a cada cualquier momento, en ese instante me empezó a besar el cuello y la oreja, eso me puso cahondísimo, lo estaba haciendo mejor que mi novia, me sobaba el chile sobre mi ropa, y yo estaba agarrando su tranca, la cual parecía que rompería el pantalón de lo parada que estaba.</p>
<p>- ¿Te gustaría que te diera unas mamadas? – susurró a mi oído con voz sensual.</p>
<p>Como la calentura era demasiada y mi pene estaba también a punto de romper su prisión respondí:</p>
<p>- Si Esteban, claro que me gustaría, lo estoy deseando… nada más que es mi primera experiencia sexual, nunca lo he hecho con nadie, ni hombres ni mujeres.</p>
<p>- Te prometo que lo vas a disfrutar mucho, nada más déjame enseñarte lo que sé y desearás repetirlo pronto.</p>
<p>No esperó más, se puso de pie y se sacó el instrumento agitándolo un poco frente a mi cara, después poniéndome también de pie, bajó mi ropa para ver mi caramelo, se hincó para chuparlo con avidez, lo hacía realmente delicioso, era para mí una sensación nueva, jamás lo había sentido, luego se acostó en la alfombre y me subí en él, hicimos el &#8220;69&#8243;, mientras yo trataba de meterme aquella tranca en la boca el me chupaba las bolas, mi arma y jugueteaba sus dedos en mi ano.</p>
<p>Comencé a sentir que su pene crecía más y más dentro de mi boca, su cabeza me parecía inmensa, creí que si continuaba no me cabría y tendría que sacármela, mientras, uno de sus dedos, lubricado ya con saliva, empezaba con el ataque de mi orificio posterior, al principio dolió un poco, pero al acostumbrarme a su grosor, el dolor se tornó en placer, también por primera saboreaba las perlas de placer que salían de su chile, un sabor salado, viscoso pero que, excitado, tragué con gusto.</p>
<p>- ¿Te gusta? – preguntó con respiración entrecortada.</p>
<p>- Sí, es muy rico, ¿lo estoy haciendo bien? – inquirí yo con voz jadeante por el placer.</p>
<p>- Lo haces bien para ser tu primera vez – dijo con cara de gozo.</p>
<p>Prosiguió con la penetración anal hasta que logró introducirme totalmente su dedo, mi reacción fue de placer mezclada con dolor, pero no intenté nada, solamente aumenté la velocidad de mi lengua para que su gozo fuera máximo, él solo se retorcía debajo de mi, su respiración se tornó más agitada hasta que me empujó y me hijo bajarme de encima.</p>
<p>Mi reacción fue de duda, no quería quedarme con la calentura, ya algunas veces me había pasado lo mismo con mi novia y pensé que tendría que llegar a casa a masturbarme, no sabía lo que pasaría a continuación…</p>
<p>Me acostó sobre el sillón, me chupó un momento más mi herramienta, yo me retorcía por aquella húmeda caricia, cuando se detuvo me dijo:</p>
<p>- Mira lo que va a pasar en la película, se trata de un estreno, es decir, que se van a coger a un muchacho como tú por primera vez.</p>
<p>Reponiéndome de la excitación, puse atención a lo que pasaba en la pantalla, en efecto, un señor con una verga bastante grande trataba de violar a un chico de una edad parecida a la mía, comenzó por lubricar el ano de muchacho y trató de meter su gruesa tranca en el estrecho agujero, como Esteban notó que estaba demasiado caliente y atento a la televisión me dijo:</p>
<p>- ¿Lo quieres intentar?, es decir, que me dejes cogerte como lo están haciendo, y después tú me lo haces a mí.</p>
<p>Su petición me atrajo, estaba tan caliente que ansiaba sentir cómo me penetraba, lo dudé por un momento ya que su tranca era muy gruesa, y creí que me lastimaría, como vio que dudaba, dijo:</p>
<p>- Te prometo hacerlo lo más despacio que pueda, es más, tengo un lubricante que hará que la penetración sea casi sin dolor</p>
<p>Acepté y trajo el lubricante, me dio otras mamada para que mi calentura no se bajara, luego me puso &#8220;de perrito&#8221; con mis nalgas lo más alto posible, comenzó a lubricar mi orificio, me dio 2 o 3 nalgadas, me mordisqueó los redondos cachetes posteriores; sus caricias me hacían estremecer, cuando terminó de lubricar, empezó metiendo el dedo medio en mi puerta trasera, lo estaba haciendo despacio, como si quisiera que disfrutara cada milímetro de él, las sensaciones inundaron mi cuerpo, era algo delicioso, sentía algo desconocido, me sentía enloquecer de placer…</p>
<p>- Ahora lo vamos a intentar, no te vayas a venir, quiero que me lo hagas igual que te lo voy a hacer, ¿de acuerdo?</p>
<p>Asentí con la cabeza, no podía pronunciar palabra, me tenía en sus manos, o mejor dicho, me tendría pronto en su verga…</p>
<p>Colocó la cabeza de su pene en ni ano, y empezó a empujar muy despacio, al principio resbaló por el lubricante, al siguiente intento logró meter la cabeza, sentí que partía mi culito en 2, no estaba acostumbrado a recibir semejante bola de carne en mi estrecha cueva, gemí por el dolor, él se salió para no lastimarme más, me cubrió de besos y caricias en todo el cuerpo, hasta que vio que me había calmado el dolor, me preguntó:</p>
<p>- ¿Ya pasó el dolor?, no quiero que tu primera cogida anal sea dolorosa.</p>
<p>- Ya se me quitó el dolor, creo que ahora si podemos intentarlo de nuevo – respondí con un suspiro.</p>
<p>- Que te parece si primero me coges a mi, así verás que lo que hay que hacer es relajarse, dejar que la penetración sea placentera, no trates de apretar el culo, al contrario, ponte suave para que la pueda meter más fácil, ¡házmelo a mi!</p>
<p>Como sentía que me vendría pronto, preferí cogérmelo y ver cómo lo hacía para poder hacerlo igual y recibirlo en mi oscura cueva, se acostó boca arriba, alzó las piernas y me invitó a metérsela en esa pose.</p>
<p>- Úntate algo de lubricante en la punta de la reata y cógeme rico – me suplicó, así lo hice y le clavé mi caramelo hasta el fondo, noté que su ano se abría para recibir al invasor, su cadera hacía movimientos circulares para aumentar la sensación, me moví rápidamente hasta que exploté dentro de su apetitoso culo.</p>
<p>Después fue mi turno, me coloqué en la misma posición y alzando las piernas abrí lo más que pude mi culito, se puso en la entrada y, lubricándome con los jugos que salían de su chile me metió nuevamente la cabeza, me relajé para recibirlo dentro de mi, sentí que me clavaba su estaca despacio, deseaba que la metiera fuertemente y de un jalón, su tranquilidad para desvirgarme me estaba haciendo desear más y más, como si leyera mis pensamientos me metió hasta la mitad su ardiente verga, reaccioné con un leve grito, no supe si era dolor o placer, solamente deseaba sentirlo dentro, con un movimiento rápido, me adelanté para clavarme su garrote hasta el fondo, me dolió, pero la calentura hizo su parte, empecé a moverme como lo había hecho él, noté que su cara enrojecía, cerraba sus ojos, se acostó sobre mi, su lengua buscó la mía para fundirse en un beso frenético de gozo, su tranca entraba y salía de mi ya no tan estrecha abertura, sentí como su cuerpo se arqueaba y sentí su descarga de pasión dentro de mi, sentí las contracciones de su verga cuando se estaba viniendo, cayó exhausto sobre mi hasta que su reata perdió potencia y se salió se su funda, Esteban se levantó y su pene mostraba huellas de la batalla, tenía una mezcla de semen con un leve color rojizo, en vedad me había desquintado, me dio algo de papel higiénico para limpiarme y noté que había rastros de sangre.</p>
<p>Recibí un amoroso beso de su parte y tomando más papel, me limpió hasta el último rastro de la batalla, al hacerlo iba lamiendo casa rincón de mi ser, mi reata empezó a dar muestras de vida, Esteban lo notó y comenzó a lamérmela como si no hubiera tenido un buen encuentro sexual, la chupó, mordió suavemente, se la metió hasta el fondo de la garganta, y cuando la sintió totalmente parada me acostó sobre la alfombra y se sentó sobre mi, cabalgó sobre mi reata hasta que sintió mi torrente inundar sus entrañas, en ese momento comenzó a apretar mi chile haciendo contracciones con el culo, yo me sentía en la gloria, no se detuvo sus apretones hasta que mi verga flácida se salió de su ardiente ano.</p>
<p>Al reaccionar después de una siesta, sentí que estaba junto a mí, su cuerpo estaba aún desnudo, su herramienta estaba apoyada en mis nalgas, sus brazos me rodeaban a la altura de la cintura, me volteé para abrazarlo también y se despertó.</p>
<p>- Quiero que sepas que ha sido la más placentera cogida de mi vida, di y recibí reata hasta quedar satisfecho, tienes un culo delicioso &#8211; .Lo interrumpí diciendo – nunca pensé que el sexo entre hombre fuera tan placentero, de veras gocé como nunca, es cierto que no tengo mucha experiencia pero me vine rico, y aprendí a coger y ser cogido, ¡gracias Esteban!</p>
<p>Solamente acertó a besarme y darme un fuerte abrazo, luego nos fuimos a bañar, me enjabonó todo el cuerpo y me masturbó mientras el agua rodaba por nuestra desnudez. La despedida y por consiguiente, el final de la sesión, se acercaba y tuve que aceptar una nueva cita para, como dijo él &#8220;quedar totalmente listo para cualquier verga&#8221;, la cuál se las contaré en mi siguiente relato.</p>
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		<title>Increible Aventura</title>
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		<pubDate>Sat, 18 Feb 2012 17:32:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Zoofilia]]></category>

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		<description><![CDATA[Fue increíble lo que hice hace apenas unos días después que mi hermana dejara a su perro bajo mi cuidado ya que tuvo que salir de viaje y no tenia quien se lo cuidara a lo que yo accedí con un poco de recelo ya que no me atraen mucho los perros, el caso es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Fue increíble lo que hice hace apenas unos días después que mi hermana dejara a su perro bajo mi cuidado ya que tuvo que salir de viaje y no tenia quien se lo cuidara a lo que yo accedí con un poco de recelo ya que no me atraen mucho los perros, el caso es que Terri como se llama el animalito es un dálmata no son muy grandes y a decir verdad no daba mucho trabajo. </p>
<p>Todo sucedió un fin de semana cuando mi esposo se ausento durante el día por motivos de trabajo y cuando llegaba de noche lo hacia exhausto y se dormía rápidamente yo comprendía y no le recriminaba ya que es muy complaciente en cuanto al sexo y me satisface plenamente, solo que ese sábado estaba a millón no se porque, y me hice unas pajas como hacia mucho tiempo no me las hacia, estaba en la sala de nuestra casa gozando de lo lindo de mi almeja recién rasurada y con la ayuda de una zanahoria me daba gusto y placer en mi chocho y en mi ano el cual siempre tiene un lugar preferencial en los gustos de mi esposo estaba sumida en oleadas de placer. </p>
<p>Realmente no me imaginaba que una zanahoria me haría tan feliz ya que podía controlar lo angosto y lo grueso de la hortaliza según como me plazca, de pronto note un cálido aliento lo que hizo que detuviera el maravilloso encuentro vegetariano, me asuste mucho pero me di cuenta que era Terri, me disguste mucho con y trate de sacarlo hacia el patio cuando note que su entrepierna estaba algo crecidita y me reí de la situación, &#8220;vaya he calentado al pobre de Terri, estamos los dos iguales,&#8221; pensé, entonces lo deje que me acompañara, una extraña sensación se apodero de mi pero me dije a mi misma que si estaba loca.<br />
<span id="more-527"></span><br />
Proseguí lo que Terri había interrumpido pero esta ves con el a mi lado me encontraba otra ves taladrando mi almejita con la zanahoria cuando la deje a un lado para cambiar de posición y Terri, inmediatamente comenzó a lamer desesperadamente la hortaliza me deje llevar por la pasión y la lujuria y acerque la zanahoria a mi culo y la pase de un lado a otro sabiendo que el perrito se la había lamido eso produjo un espasmo increíble dentro de mi y me corrí con fuerza brutal pero no todo quedo allí porque tenia ganas de mucho mas y me atreví por a hacer lo que muchas veces había leído en relatos de zoofilia y de los cuales no estaba nada de acuerdo ese día cambiaría mi opinión, Terri al seguir lamiendo la hortaliza que estaba muy cerca de mi culo ya algo dilatado se percato de eso y cambio la zanahoria a por mi culito, sentí desfallecer cuando la lengua áspera del animal rozaba mi almeja y mi culo al mismo tiempo nada que ver con una lengua humana eso era insoportable demasiado placer!!,. </p>
<p>Me asuste cuando intentó montarme pero dada la situación y mi calentura deje que trata a ver que sucedía, Terri trataba de penetrarme pero sin éxito ninguno, me di vueltas para ayudarlo, estaba decidida, me sorprendí al ver que ese pequeño aparato estaba de un tamaño considerable, eso me calentó aun mas imaginarme tener metida todo ese pedazo de carne en mi culo dilatado, entonces me baje un poco y por debajo le guíe hasta que sentí la punta de palo en mi cueva posterior el instintivamente me endiño de un solo empujón toda la polla ,sentí que me desmayaba pero de placer, me taladraba el culo con una potencia increíblemente animal cada vez crecía mas y mas. </p>
<p>Cuando me la metió toda nunca me sentí tan llena ni cuando mi esposo ha logrado metérmela hasta los propios huevos, cuando note un dolor inmenso que se confundió con lujuria pero era demasiado tarde el perro había introducido su bulbo y eso a pesar que me hizo venirme no se cuantas veces después me asusto pensar que estaba atorada con el animal y llegara mi esposo y contemplara aquella escena, me tranquilice y al cabo de un rato un sonido especial me indico que estaba sacando su polla aun crecida de mis interior, lo saque al patio y enseguida me metí en la ducha al rato llego mi esposo nos fuimos a dormir, no podía creer lo que había hecho.</p>
<p>Al día siguiente me despertó el timbre era mi hermana que había llegado antes de lo previsto fue cuando entendí que no tendría ningún otro encuentro con Terri y así fue esa tarde se lo llevo, la semana siguiente salí con mi esposo estábamos en centro comercial cuando pasamos frente a una tienda me mascotas y me detuve a contemplar un pequeño cachorrito que había en la vitrina mi esposo se extraño ya sabia que no era muy amante de los perro &#8220;si supiera!!&#8221;, le dije que me había encariñado con Terri y que compráramos una mascota al entrar en la tienda mi esposo pregunto por el precio del cocker cuando vi un cachorro de gran danés ya algo crecido se me mojo la almeja solo de pensar como seria su taladro en comparación con el dálmata y le dije a mi esposo que cambie de opinión y quería el gran danés a lo que me dijo que ya estaba algo grande pero el dependiente nos dijo que tenia el doble de la edad que el otro cachorrito, pero que aun era muy dócil.</p>
<p>Entonces le dije a mi esposo que así nos serviría hasta de perro guardián, el hecho fue que el perro al que bautizamos por Roky debido a su tamaño comenzó a ser parte de la familia, pasaron algunos meses y Roky estaba aun mas grande cuando decidí entrar en acción nuevamente solo que me asusto la idea del tamaño de su miembro pero eso lo comprobaría mas tarde.</p>
<p>Aproveche la salida de mi esposo una tarde en la que me dijo que iba a llegar de noche planifique todo el asunto después de hacer el oficio de la casa me disponía a ducharme pero me vino la idea que sudada estaría mas apetecible para mi guardián, así que metí a Roky a nuestra sala y el se echo en la alfombra comencé a darme gusto en mi chocho cuando instintivamente Roky se acercó y comenzó a olisquear mi fruta me empezó a dar fuertes lamidos que aprecia con locura me abrí hasta tener las piernas en mi cuello y ofrecerle a Roky toda la esplendor de mi culo y mi almeja cosa que no me defraudo porque los lametones que daba eran increíble Dios mío que lengua!!! Deje mi posición y me acerque a Roky y le saque su palo y vaya sorpresa!!</p>
<p>Era del doble del tamaño del de mi esposo en ancho y un poco mas largo sentí un poco de miedo pero esta ves era mi almeja la que probaría ese dulce palo, me puse en cuatros patas pero Roky se me vino por delante eso me hizo reír parecía que quería que se lo mamara solo que no tenia experiencia aproveche también la ocasión que tenis ese monstruoso palo frente a mi cara y sin pensarlo mas me lo introduje en la boca, &#8221; Vaya que grande es en realidad tenia un sabor raro pero lo disfrute mucho se lo ensalive mas de lo que lo tenis y me di vuelta el se apodero de mis caderas y comenzó a embestir tome su palo como había hecho con Terri y lo guíe esta hacia mi vagina que estaba que estallaba de placer basto ponérselo en la punta para que lo demás lo hiciera de forma natural. </p>
<p>Me di vueltas para sostener la bola que crecía cada vez mas, pero era incomodo así que deje el hiciera lo que le plazca y recosté mis tetas en el suelo dejando mi culo bien levantado el taladraba con pasión mi chocho nunca antes me sentí tan llena era impresionante las oleadas de placer y las veces que me hacia acabar sentí mi almeja destrozada pero sabia que lo pero (o lo mejor11) estaba por venir, cuando comenzó también con espasmos sentí sus chorros calientes dentro de mi cuando la bola me la metió por completo esa mezcla de placer y de dolor son indescriptibles, parecía que me rasgaba la almeja cuando trataba de sacar su palo de dentro de mi ya que era la primera ves que sostenía relaciones sexuales, como de costumbre al rato la pudo sacar solo que seguía duro, y a mi me dejo con mi chocho destrozado pero feliz y con ganas de mas así que pasara lo pasara me tenia que meter ese monstruo por mi culo, increíble pensé me lo va a romper pero valdrá la pena.</p>
<p>Me puse de nuevo en cuatros patas el inmediatamente me monto otra ves embestía sin éxito pero para eso estaba yo para guiarlo como de costumbre dilate mi ano con la mezcla de mis jugos con su leche y le coloque su palo en la entrada, me prepare para lo que venia, lo sabia una embestida brutal lleno mi culo y valla que si me lleno el dolor era muy fuerte, pero soporte un rato y se fue calmando mientras Rocky seguía embistiendo mi culo sin clemencia una y otra sacudida, una y otra ves era genial. </p>
<p>Olvide el dolor de mi chocho y me meto tres dedos el frenesí era sin igual, nunca en mi vida había experimentado tal gozo, me prepare como siempre para lo pero, solo que ya estaba acostumbrada a sentir dolor cuando venia el final el bulbo del perro creció como de costumbre y sentía que no lo podía introducir debido a su descomunal tamaño así que , tome a Roky por la espalda desde mi posición como pude y hale hacia mi eso fue la gota que derramo el vaso casualmente cuando lo empuje el también embistió y su bulbo entro dentro de mi desgarrando mi culo, vaya polvo!!!</p>
<p>Grite de dolor, de placer, de lujuria, que se yo de todo pero tuve un orgasmo anal como nunca ha soñado ninguna mujer solo que esta ves se pego mas tiempo de lo normal y de lo que no me percate era que mi marido ya había llegado y estaba contemplando lo sucedido me asuste pero después de ver su rostro me percate todo el asunto se iba a poner mejor, el se acerco a mi y me tapo la boca, me dijo que no dijera ni una sola palabra, se quito la ropa, su herramienta esta a punto de explotar, me la acerco a mi boca cosa que no dude ni un momento se la mame con mucho gusto, ver que el también se éxito con lo que vio me puso a mil de nuevo, se puso debajo de mi y me indico que esta ves participaríamos los tres me metí su palo por mi culo y le ofrecía mi almeja a Roky el que se acerco y de forma natural se coloco encima de mi era increíble lo que podía dar un perro no esta saciado aun, mi esposo me taladro mi culo ya dilatado así que no tuvo lugar ninguna dificultad después de tener semejante palo dentro mi claro.</p>
<p>Roky me penetro nuevamente y allí me encontraba yo, clavada por ambos agujeros uno por mi esposo y el otro por mi perro mi esposo me dijo lo bien que se sentía la pija del perro rozando las paredes del culo y de pronto le dije que faltaba lo mejor, cuando estaba a punto venirse el perro también lo hizo como de costumbre entonces mi esposo también sintió el bulbo del animal, esta desfallecida de tanto placer acaba decenas de veces parecía un sueño, si un verdadero sueño solo que hecho realidad lo único malo es que dure tres días sin poder salir, además de sentarme con dificultad, se imaginaran por que!!!!!!!!!</p>
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		<title>El día que me estrenaron 2</title>
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		<pubDate>Fri, 17 Feb 2012 00:28:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bisexual]]></category>

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		<description><![CDATA[Después de que Esteban me desquintó, nos dejamos de ver algunos días, luego lo encontré nuevamente en el parque, y a modo de saludo me dijo: - Ya estoy listo para darte lo que te gusta, dime cuándo tienes tiempo y verás que la vamos a pasar de lujo, ¿Qué dices? – finalizó preguntando. No [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de que Esteban me desquintó, nos dejamos de ver algunos días, luego lo encontré nuevamente en el parque, y a modo de saludo me dijo:</p>
<p>- Ya estoy listo para darte lo que te gusta, dime cuándo tienes tiempo y verás que la vamos a pasar de lujo, ¿Qué dices? – finalizó preguntando.</p>
<p>No estaba preparado para tal invitación, preferí darme unos días para pensarlo, así que contesté – estoy en exámenes esta semana y la otra, ¿te parece vernos dentro de 15 días? &#8211; realmente me había gustado que me la metiera, pero también me había lastimado el culo, ese día en la noche al ir al baño noté que me salía algo se sangre.</p>
<p>- ¡Está bien! – Dijo entusiasmando -, espero que pases bien tus exámenes, recuerda que te prometí que estarías listo para cualquier verga &#8211; me estrechó la mano y se fue.</p>
<p>Me quedé algo desconcertado, supuse que me tocaría con él y posiblemente alguien más pero la sola idea de que alguien me clavara, hacía que mi pene se levantara.</p>
<p>Las dos semanas se fueron volando de lo atareado que estaba, estudiar, entregar trabajos, copiar apuntes, en fin, no sentí que el tiempo pasara; el sábado, después de terminar con todo, volvía a encontrarlo, me saludó efusivamente y me preguntó acerca de mis resultados.<span id="more-695"></span></p>
<p>- Creo que bien, aún no entregan las calificaciones pero estoy seguro de haber pasado todas las materias con buenas notas – dije orgulloso de mi esfuerzo mientras comenzábamos a caminar.</p>
<p>- Me da gusto escuchar eso, que bueno que eres responsable y haces todo correctamente, por cierto, ¿no se te olvidó nuestra cita? – dijo con tono preocupado.</p>
<p>- No puedo olvidarla, aunque quisiera, nada más de pensar en eso me pongo caliente &#8211; dije mostrando mi caliente arma la que se estaba notando cada vez más en mi pantalón</p>
<p>- Y, ¿no te has masturbado?, quiero que toda la leche esté acumulada para sacártela – respondió con cara de excitación.</p>
<p>- ¡No!, me he portado bien, prefiero venirme dentro de ti o que me la chupes y dártela en la boca – dije envalentonado, esperaba ver hasta dónde podía llegar, no quería solamente recibir reata, sino darle a quién se dejara.</p>
<p>- Pues si eso quieres, dalo por hecho, además podrás hacerme lo que quieras, ya sabes de que se trata el asunto ¿no? – respondió con sumisión.</p>
<p>- ¿Me dejarás hacer lo que quiera? – pregunté asombrado.</p>
<p>- ¡Claro que sí!, solamente recuerda tengo que hacer mi labor para que quedes preparado y listo cada vez que te penetren, esa es la única condición &#8211; Respondió firmemente.</p>
<p>Me quedé pensando por unos instantes, la oferta era tentadora, podía cogérmelo como quisiera y él me daría por el culo para satisfacerse, la respuesta salió como relámpago- Está bien, ¿a que hora nos vemos?</p>
<p>- ¿Está bien a las 3:30?, me gustaría ir al cine, comer algo por ahí y luego a casa – propuso.</p>
<p>- De acuerdo, te veo en tu casa y nos vamos, no quiero que me vean con alguien mayor y empiecen a pensar mal – dije a modo de excusa.</p>
<p>- Solamente pido que seas puntual, no me gustan las personas que llegan tarde.</p>
<p>- De acuerdo, ahí estaré puntual – dije mientras nos despedíamos.</p>
<p>Mi mente era un remolino de ideas, no sabía lo que iba a pasar conmigo, pero por lo pronto estaba pensando la forma de meterle mi lanza a Esteban y dejarlo bien cogido.</p>
<p>La hora llegó, mis pasos se apresuraban para llegar a tiempo, en el momento que iba a tocar el timbre, se abrió la puerta y apareció Esteban con una gran sonrisa.</p>
<p>- Que bueno que llegaste, fui a comprar boletos para una película erótica en un cine, ¡ya vámonos! – dijo con apresuramiento.</p>
<p>Salimos rápidamente hacia su carro y nos fuimos al cine, la película estaba por comenzar cuando nos sentamos, nos tocó hasta atrás y casi en la orilla derecha de la sala, solo faltaban 2 lugares para quedar junto a la pared, a mi me dejó el penúltimo lugar, él se sentó hacia el centro, &#8211; Es para cuidarte – dijo en voz baja, al apagarse las luces sentí su mano deslizarse hacia mi bragueta, la que abrió fácilmente, tomó entre sus dedos mi pene y lo empezó a masajear suavemente, el filme estaba regular, nada del otro mundo pero caliente, no como el que había visto en casa de él, además con las caricias y película mi reata creció bastante.</p>
<p>Pasados algunos minutos, sentí que alguien se sentaba junto a mi lugar, me puse nervioso porque Esteban no sacó la mano de mi pantalón, le hice una seña para que volteara y sin asomo de preocupación dijo:</p>
<p>- No te preocupes es mi amigo Antonio, él va a ser tu maestro hoy, salúdalo. – finalizó tranquilamente.</p>
<p>Mi angustia iba en aumento, la primera vez me cogió solo uno y me dolió, pero ahora parecía que me lo iban a hacer entre dos – Hola Toño – musité quedamente, era alto, bien parecido y delgado, sentí su mano, suave y tersa como de mujer, estrechar la mía y lo escuché decir:</p>
<p>- Hola muñequito, ¿Cómo estás? – sacudió mi mano hasta tocar su pantalón, sentí su erección inmediatamente.</p>
<p>- Bien, gracias – los nervios me invadían, estaba entre dos bisexuales y no tendría ni la más mínima oportunidad de escapar; pero mi angustia se fue tornando en placer, la mano de Esteban cedió su lugar a la de Toño, inmediatamente me comenzó a masturbar de una forma deliciosa, sus dedos parecían mágicos, me hacían retorcerme en mi asiento de lo rico que sentía, obviamente, mi garrote creció la máximo, cerré los ojos para aumentar la sensación, mientras tanto, Esteban acariciaba la cara y el pecho, me tenían a su merced, la reticencia que hace unos minutos me impedía gozar, cambió a una calentura que aumentaba paulatinamente, Antonio me susurró suavemente al oído:</p>
<p>- Vamos al baño, quisiera ver qué tan grande lo tienes – dijo tomándome de la mano para que me levantara.</p>
<p>Me puse de pie en automático, me dejé llevar simplemente deseando que tuviera una placentera sesión sexual. Llegando a los baños, nos encerramos en uno de ellos, y, subiéndome a la taza, me sacó el caramelo y lo chupó aún mejor que Esteban, realmente era un experto en el sexo oral, sabía exactamente qué hacer para que su pareja disfrutara plenamente de las mamadas, ¡estaba a punto de pedir que me la metiera ahí mismo. Lentamente la sacó de entre sus labios y con gesto de aprobación dijo:</p>
<p>- La tienes de buen tamaño, además Esteban me dijo que te estrenó hace unas semanas, ¿verdad?</p>
<p>- Sí – respondí con un hilo de voz, estaba sin aliento – y la verdad me gustó, me prometió una nueva cogida para dejarme listo y que no volviera a sufrir con la penetración.</p>
<p>- Pues ahora es el día – respondió con tono pausado -, si de verdad lo deseas, es momento de irnos, estoy tan caliente que si me das una mamada, seguro me vengo.</p>
<p>¡No! – Respondí apresurado – deseo sentirte dentro de mi, realmente lo necesito, mi culo está ansioso por sentir una rica verga dentro – no pude creer lo que acababa de salir de mi boca, realmente la calentura me estaba haciendo perder la noción de todo.</p>
<p>Salimos hacia nuestros lugares y Antonio le comunicó a Esteban la decisión que acabábamos de tomar, la cara de Esteban era de evidente molestia, supongo que deseaba participar con nosotros; Toño me tomó de la cintura y me hizo salir al pasillo, nuevamente no supe lo que hacía, con voz suplicante dije:</p>
<p>- Esteban, ven con nosotros por favor, no te quedes solo – dije volteando a ver la cara de Antonio.</p>
<p>Toño asintió moviendo la cabeza levemente y salimos los tres en busca del placer.</p>
<p>Llegamos en unos minutos, los cuales no sentí que pasaran, las caricias que recibía eran semejantes a las del cine, estaba sentado entre los dos y ambos me estaban proporcionando placer, estaba a punto de realizar la máxima aventura sexual a mi escasa edad (17).</p>
<p>Justo al entrar al departamento de Esteban, dos pares de manos recorrieron mi cuerpo dándome las caricias que ansiaba, me desvistieron rápidamente, mi ropa quedó regada por la pequeña sala, mi lanza fue absorbida por una boca ansiosa y húmeda, sentí un miembro acercarse a mis temblorosas nalgas, me incliné un poco para sentir la ardiente cabecita tocar mi puerta trasera, un poco de presión acentuó mi excitación, sabía que ese intruso estaba listo para invadir mis entrañas.</p>
<p>Pedí que me dieran el lubricante, no deseaba pasar por el mismo sufrimiento, unté bastante sobre el pene de Esteban y lo masturbé moviendo mi mano desde la empuñadura hacia la punta, alcé mi vista para ver la reacción de él, sus ojos estaban cerrados, su lengua entraba y salía como si estuviera besando a una pareja invisible, tan concentrado estaba que no había visto aún la herramienta de Antonio, al voltear a verlo, mi mirada quedó pegada en aquel instrumento largo y cabezón, no tan grueso como el de Esteban pero mucho más largo, medía algo así como 17 a 20 cms, pensé en ese instante que me partiría en 2 si me lo metía, creí que no me iba a caber en mi hoyito.</p>
<p>Toño me pidió que le pusiera lubricante al su arma, lo que hice como midiéndola, recorrí el nuevo pene que tenía en mis manos igual que al anterior, la reacción de su dueño fue la misma, pero ahora estaba acompañado de un leve movimiento de la cadera, adelante, atrás, primero lentamente y aumentando de velocidad, apreté un poco su miembro y continuamos unos minutos sin cambiar de lugar, Esteban, me arrimó su lanza por detrás, obviamente deseaba metérmelo, pero Toño lo detuvo:</p>
<p>- Es mi turno de cogerme este rico culo, primero lo abriste con tu verga gorda, ahora le toca recibir una cogida hasta el intestino, con una larga reata – dijo con voz autoritaria.</p>
<p>Inmediatamente me puso sobre el brazo del sillón con las nalgas hacia él, ¡no podría escapar en cuanto me ensartara!, le indicó a Esteban que se pusiera enfrente de mi y, dándome una nalgada me ordenó:</p>
<p>- ¡Mámasela!</p>
<p>Su voz no dejaba ni asomo de duda, obedecí dócilmente, metí la gruesa cabeza de la reata que tenía enfrente y la chupé con delicadeza al principio, poco a poco aumenté la caricia y llegó un momento en que la metí toda, llegó hasta mi garganta haciéndome sentir un espasmo, como cuando se vuelve el estómago, en cuanto se me pasó reanudé mis mamadas, mientras mi boca estaba ocupada en eso, Toño me acarició, pellizcó y besó todo el trasero, lamió alrededor de mi culo y metió la punta de la lengua en mi anillo, la caricia resultó demasiado para mi, gemí y grité:</p>
<p>- ¡Ya cógeme!, ya por favor, ¡métemela toda!- mi voz resonó por todo el departamento.</p>
<p>Mis súplicas fueron escuchadas, clavó la punta de su miembro en mi ardiente culo, lo recibí haciendo lo que había aprendido, relajé los músculos y abrí lo más que pude mis nalgas con las manos, la penetración inicial resultó muy placentera, reanudé mis chupadas a la verga de Esteban, Antonio me fue insertando su largo instrumento, lo hacía lentamente, haciendo que mi excitación fuera total, metió otro pedazo en mi abierto ano y sentí que topaba en el fondo de mis entrañas, definitivamente no me entraría todo, pensé.</p>
<p>Me sacó su extenso caramelo y nuevamente puso lubricante sobre él, escupió también mi ano y volvió a ensartarme, el chile se deslizó suavemente hasta el lugar en donde se había atorado, con unos movimientos de cadera, lo ensartó centímetro a centímetro dentro de mi apretada cueva, esta vez el lubricante hizo su parte, la penetración se estaba consumando, sentí la invasión placentera, ¡no me dolía!, pedí a Toño que me dejara montarme sobre su rica herramienta, accedió y se acostó sobre la alfombra, me subí en él y lentamente me fui clavando la larga verga de mi cogedor, me comenzó a masturbar y no se detuvo hasta que los chorros de leche brotaron de mi pene, Esteban, poniéndose frente a mi, me lamió aquella cascada de pasión, una vez que no dejó rastro de mi abundante venida se puso de pie y me ofreció su sabrosa mamila, la que metí en mi hambrienta boca, un minuto después, Toño quiso que se la mamara, era el turno de que Esteban me ensartara, cambié rápidamente las reatas de lugar y comencé a chupar la enorme reata de Toño, Esteban por su parte, me metió su cabezón pene en mi ya no tan estrecho culo, lo hizo de golpe, me dolió un poco, no como la primera vez, decidí menear mis ensartadas nalgas como loco, lo que tuvo un efecto sobre la carne en su interior, Estaban me agarró de la cintura, me dio dos o tres metidas hasta el fondo y se vino abundantemente en la funda que yo le ofrecía a su miembro, Toño me dijo que debía venirse en mi interior, ya que deseaba terminar de inundarme el ano, como toda una puta, o mejor dicho todo un puto, le ofrecí nuevamente mi magullado trasero en la posición &#8220;de perrito&#8221;, me la dejó ir hasta el fondo en un solo movimiento, lo recibí sin ni el más leve sufrimiento, me moví al compás de sus embestidas hasta que sentí su ansiado orgasmo, apreté mi culo para aumentar su placer y no lo dejé salirse hasta que estaba totalmente flácido; ahora mi culo podía recibir vergas largas o gordas, o de ser posible que fuera larga y gorda para mi insaciable culo.</p>
<p>Tuve otros encuentros con Esteban y Antonio, pero fueron por separado, nada tan caliente como las dos primeras veces que me estrenaron, otras veces con mujeres, ambas relaciones han resultado muy placenteras, realmente sé que soy bisexual, disfruto ensartando un culo masculino como una concha femenina, también algunas veces dejo que me claven una rica verga, pero es muy de vez en cuando…</p>
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		<title>El Juego de los  Dioses</title>
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		<pubDate>Thu, 16 Feb 2012 14:39:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Lesbicos]]></category>

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		<description><![CDATA[La tarde del domingo transcurría breve y silenciosa en el invierno. Otro día más otro día que se iba en su vida, sola y frágil, paseándose por el ancho parque, sin amigos y sin nadie a quién amar, suspirando, y viendo a las parejas de enamorados susurrándose historias de amor y de deseo a los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La tarde del domingo transcurría breve y silenciosa en el invierno. Otro día más otro día que se iba en su vida, sola y frágil, paseándose por el ancho parque, sin amigos y sin nadie a quién amar, suspirando, y viendo a las parejas de enamorados susurrándose historias de amor y de deseo a los oídos. Y aunque su trabajo como bibliotecaria le había hecho conocer a mucha gente, no había entablado mayor relación que el mero hecho de encontrar su libro determinado.</p>
<p>Aquel lunes por la tarde Celia pasaba sus horas de trabajo en pleno silencio al abrigo de un libro de poesía:</p>
<p>&#8220;Suave era el murmullo de aquel amanecer,<br />
en el que recordaba tiempo pasados,<br />
donde hacíamos el amor,<br />
como hiedra, entrelazadas<br />
y tal había sido nuestro querer,<br />
que contigo quería otra vez volver.&#8221;</p>
<p>Solo el ruido de unas pisadas hizo que levantara la cabeza. La vio a lo lejos del pasillo, alta, con larga melena que flotaba en el aire, acercándose hasta ella como si de un expreso se tratará. Caminaba como no importándole el ruido, sin miedo, segura de si misma, e indiferente a la gente.</p>
<p>-Busco un libro- dijo ella.</p>
<p>Celia todavía estaba abstraída viéndole venir, así que ella volvió a repetir.</p>
<p>-Digo que busco un libro.</p>
<p>-¿Si?- titubeó &#8211; dígame su titulo.</p>
<p>-&#8221;El juego de los Dioses&#8221; de un tal Devilla.</p>
<p>- Espere.</p>
<p>Dio la vuelta hasta su ordenador, y empezó a buscar, no lo había oído nunca,<br />
ni como literatura clásica, ni moderna e incluso no le sonaba en las recientes adquisiciones de la biblioteca .Pero allí apareció, a la primera, en la letra &#8220;D&#8221;. Le extrañó muchísimo, creía conocer todos los libros y autores y se jactaba de saber su situación en la biblioteca.<br />
<span id="more-217"></span><br />
-Por favor &#8211; dijo ella &#8211; puede acompañarme.</p>
<p>Levantándose se dirigió hasta donde se situaba el libro. Esta es un sexto estante, así que descubrió que con su estatura no lo alcanzaría.</p>
<p>-Permítame &#8211; susurró ella.</p>
<p>Se acerco hasta el estante y cogiendo el libro, se lo entregó a ella. Sus manos apenas se rozaron, pero ella las notó frías como el hielo. Sus miradas se cruzaron y ella sintió como un aguijón se clavara en lo más profundo de su ser y un escalofrío recorrió todo su cuerpo.</p>
<p>Aquella noche Celia tuvo miedo. Era una sensación que no experimentaba hace mucho tiempo, tal vez por que el paso de los años acabas no creyendo en los cuentos para niños.</p>
<p>Así que se acomodó en su cama y se durmió, sólo que aquella medianoche se despertó.</p>
<p>Ese frío otra vez, ya no era sólo en sus manos, sino en todo su ser. Estaba allí, la sentía, casi la podía oír respirar. Fue cuando entre la penumbra de la noche la vio salir. Sintió como el corazón se le escapaba del pecho.</p>
<p>- Chsst, &#8211; dijo ella &#8211; no tengas miedo.</p>
<p>- ¿Quién es usted? &#8211; dijo Celia llena de miedo.</p>
<p>- Soy la respuesta a todas tus plegarias, a tus deseos más profundos. Como el vino da sabor a las comidas yo le voy a dar sabor a tu vida.</p>
<p>Se acercó hasta su cama. Celia estaba sentada encima de ella. Pasó suavemente el dorso de su mano por su mejilla. Esta vez el frío se había convertido en calor, dulcemente la beso en la cara, luego en su boca. Ese calor se volvía cada vez más intenso, siguió hasta su cuello, sus manos estaban ya en sus piernas y se deslizaron hasta sus pechos, sintió vergüenza y a la vez un deseo indescriptible que pedía que siguiera. Sus manos desgarraron su pecho y saltaron a la vista de ella, los acarició, jugueteó con sus pezones, y luego bajo su boca hasta ellos. La respiración de Celia se hacia cada vez más entrecortada. De repente ella paró.</p>
<p>Celia cogió su cabeza y la apretó contra su pecho, no quería que parara, quería que siguiera dándole aquel trozo de vida que tantas veces había deseado. Jadeante sintió<br />
como mordisqueaba sus pechos, se sintió húmeda, muy húmeda. La apartó y se liberó<br />
de su camisón, también se arranco su pequeña braga, e hizo lo mismo con su camisa.</p>
<p>Quería sentir en su espalda, el roce de su cuerpo contra el suyo. Su boca le beso a la vez que sus manos temblaban de impaciencia desabrochando sus pantalones. Y desnudas las dos, ella siguió besándola; estaba encima de ella. La desconocida no hacia nada por acariciar su entrepierna, ella quería que Celia se lo pidiera, por eso siguió con el juego de sus manos y de su boca. Acarició sus muslos, besó sus pechos y bajo hasta su vientre, la miró y vio en su mirada lo que ella quería. Su clítoris estaba muy hinchado así que separó sus labios y empezó a acariciarlo con su lengua.</p>
<p>Las manos de Celia se agarraron a los barrotes de su cama, su espalda se arqueó, sus jadeos ya no eran entrecortados, sino seguidos. Estaba lista y quería llegar, no quería parar, ni siquiera quería pensar ya quién era ella, ni le importaba. Un gran gemido le hizo saber que había llegado al orgasmo, su respiración descendió, pero ella seguía con el juego, y ella no tenía bastante. Cada beso, cada acaricia hacia de Celia desearla cada vez más.</p>
<p>Su mente se nublaba, para ella era imposible tanto placer, ella le metió un dedo en la boca y ella cerró los ojos e imaginó que era ella, que le estaba dando placer a aquella mujer desconocida, y esa desconocida no tenia la cara y el cuerpo de mujer todavía, tendría una edad de 18 o 19 años, unos pechos grandes y sonrosados, unas piernas largas y torneadas, lo que hacia que a Celia le ponía todavía más. Celia noto como esa chica volvía a acariciarla y a besarla por donde su espalda y vientre pierden su nombre, sus movimientos se fueron acelerando cada vez más hasta que por fin Celia estalló en un grito de placer. Estaba rota, se recostó sobre ella y se durmió.</p>
<p>A la mañana siguiente Celia se despertó feliz. Su camisón y sus bragas estaban intactas. Sonrió y pensó &#8211; ¡todas las noches un sueño como este!</p>
<p>Se vistió, desayuno, y salió al trabajo. A media mañana apareció su misteriosa mujer.</p>
<p>- ¿Ya lo ha leído? &#8211; preguntó ella.</p>
<p>- Si &#8211; respondió la chica.</p>
<p>-Debe ser uno de los pocos libros que yo no haya leído. -dijo Celia. &#8211; ¿Está bien?</p>
<p>¿De qué trata?</p>
<p>- Más bien es soporífero, pero como habla de mí me he visto en la obligación de leerlo. Se lo aconsejo si tiene insomnio o sueños extraños por las noches.</p>
<p>Ella le guiñó el ojo y le entregó el libro. Otra vez ese extraño escalofrío, y ella parecía que lo sabía todo. Al coger el libro notó que su tacto era diferente, ayer no la había percibido pero esa piel de encuadernación era diferente, abrió el libro y empezó a leer la introducción:</p>
<p>“No me busquéis, por que os aseguro que no me encontraréis. Sólo os digo que puedo ser tu amigo, tu padre, tu mujer e incluso tu propio hijo. Estoy condenado por mi mejor amigo / a, a jugar el resto de la eternidad a un juego donde no hay reglas, y vosotros, los pobres humanos hacéis de peones y donde al final sólo se cuentan las piezas capturadas. ¿O igual pensabais que había algo al final?. Pobres ilusos. Yo fui quién corrompí a los Césares, a los Papas de vuestras Iglesias, desaté el odio entre hermanos. ¿Ya sabéis quien soy?&#8221;. La chica se giro hacía la puerta de la biblioteca y salió de ella.</p>
<p>Fuera el Diablo se abrigaba maldiciendo el invierno. Se colocó un sombrero, y esbozó una tímida sonrisa. Y en ese instante el Diablo vestido de mujer pensó; Celia fue una de las pocas mujeres por las cuales me he interesado durante un breve instante. </p>
<p>En ese instante Celia vio en su cuerpo una diminuta marca, a ella le recordaba a algo, se levantó de la silla y fue a por un libro, &#8220;Marcas y Tribales&#8221;, buscó en el libro su marca y al fin la encontró.</p>
<p>Lo que ponía en el libro a cualquier persona le hubiera asustado, pero a Celia le doy una gran sorpresa, comenzó a leerlo y decía así:&#8221; Cualquier persona que tenga esta marca en su cuerpo, significara que el Diablo la ha seducido y a cambio de esta, en su hora final su alma le pertenecerá&#8221;.</p>
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		<title>Hermanos bisexuales 1</title>
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		<pubDate>Thu, 16 Feb 2012 00:27:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bisexual]]></category>

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		<description><![CDATA[Esa semana nos íbamos a quedar solos mis hermanas y yo. La más pequeña tiene 15 años, se llama Cristina y esta bastante desarrollada para su edad, mas que mi hermana gemela, Marian de 17, aun así esta muy buena, aunque hasta esa semana nunca las había mirado como algo sexual. La razón de quedarnos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esa semana nos íbamos a quedar solos mis hermanas y yo. La más pequeña tiene 15 años, se llama Cristina y esta bastante desarrollada para su edad, mas que mi hermana gemela, Marian de 17, aun así esta muy buena, aunque hasta esa semana nunca las había mirado como algo sexual.<br />
La razón de quedarnos solos era que mis padres se iban 9 días de vacaciones, pero al ser menores de edad tuvieron que llamar a mi hermano Luis de 21, que ya vivía solo en un apartamento, supuestamente para cuidarnos pero solo vino para que hubiese un adulto ya que nosotros éramos suficientemente autosuficientes, ya se sabe, la preocupación de los padres&#8230;</p>
<p>Se fueron un viernes, lo cual significaba que esa misma noche tocaba salir de juerga pero a mí me dejaron colgado mis colegas, a Cris no le apetecía salir y mi hermano mayor le tocaba quedarse en casa al ser la primera noche. Así que la única que salió fue mi hermana gemela Marian.<br />
Me fui a alquilar unas pelis para ver a la noche, dos comedias (porque con el cabreo que tenia con el plantón de mis amigos tenia que reírme) y una erótica (que no porno) para cuando se hubiese ido mi hermana pequeña a la cama. Siempre hemos sido muy libres con el sexo entre nosotros (aunque más de lo que yo sabia&#8230;) ya que sabíamos todos que ninguno de los cuatro era virgen, pero sin entrar en detalles, pero de todas formas Cris seguía siendo la peque de la casa y no nos apetecía que viese mucho sexo y tal.</p>
<p>Después de cenar, nos sentamos en el salón, yo en un sillón y mis hermanos en el sofá que estaba a mi lado. Durante la primera película Cris se recostó sobre Luis por lo que pense que pronto se iría a la cama pero una vez acabada la película me pregunto dónde estaba la otra.<br />
<span id="more-697"></span><br />
- En mi habitación &#8211; Le dije sin percatarme que estaba con la peli erótica.<br />
- ¿Y esta cual es? &#8211; Me dijo una vez que bajo del piso de arriba con la película en la mano.<br />
- Esto&#8230; nada es otra peli para ver después.<br />
- Ya, para cuando me allá ido a la cama, no? Pues la vamos a ver ahora, listo &#8211; Me dijo con una sonrisa picarona.</p>
<p>Yo no me negué, ya que tampoco me importaba mucho que la viera. Al cabo de media hora de película yo ya estaba empalmado e intentaba disimularlo tapándome con la mano pero sentía que me iba a reventar el boxer que llevaba debajo del pijama. De vez en cuando miraba a mis hermanos de reojo para ver si se habían dado cuento de mi erección y veía a Cris recostada sobre mi hermano, el cual también tenia la mano sobre su pantalón corto a la altura de su entrepierna. No puede evitar esbozar una sonrisa al pensar que también estaba empalmado y tenia que estar pasándolo mal al tener a mi hermanita encima suyo, la cual no quitaba la mirada de la televisión y seguía todo lo que sucedía con los ojos bien abiertos. En un momento de la peli en que estaban jugando una pareja a su entretenimiento sexual (el cual era muy excitante, por cierto) yo tenia unas ganas locos de tocarme la polla y hacerme una paja, no aguantaba más. Volví a mirar a mis hermanos y vi que Cris tenia la mano entre sus piernas. Solo llevaba una camiseta que le llegaba hasta las rodillas. Aquella visión me excito de sobremanera, el corazón se me puso a mil, y lo más increíble es que estaba moviendo la mano despacio. En ese momento mire a mi hermano y con una sonrisa picarona me guiño un ojo al ver esa escena. Sin decir nada mas, levanto un poco el culo y se bajo el pijama y el boxer dejando a la vista su polla totalmente erecta.<br />
Yo me quede de piedra esperando a ver que hacia mi hermana y mi sorpresa fue mayúscula cuando ella le agarro la polla con su mano y empezó a acariciarla. Eso me animo a tocarme la polla ya sin pudor, metiendo mi mano dentro de mi boxer y acariciándome el capullo.</p>
<p>- Eso es Cris, ahora haz lo que yo te enseñe. &#8211; Le dijo Luis con voz susurrante a lo que ella respondió con una sonrisa y comenzó a besarle la punta del capullo, a pasar su lengua por todo la largo del pene erecto de su hermano, mientras con una mano Luis le levanto la camiseta y comenzó a acariciar su precioso culo metiendo su mano dentro de sus bragas, que pude ver que ya estaban mojadas, mientras ella ya se había tragado la polla de mi hermano.<br />
Yo a esas alturas estaba con el boxer en los tobillos y masturbándome al oír lo que le dijo mi hermano, ya que estaba claro que no era la primera vez que lo hacían.</p>
<p>- Sergio, van y cómele el coño a tu hermana.- Me dijo Luis<br />
- Siiiii, hazlo por favor- Me suplico Cris sacándose la polla de la boca por un instante y abriendo sus piernas en plan de invitación.<br />
Me quite la ropa y me dirigí hacia ellos con la polla en la mano y totalmente dura, me arrodille delante de las piernas de mi hermana le baje las braguitas y comencé a lamerle su coño jugoso y con poco pelitos mientras ella gemía con la polla de Luis en su boca. Le separe los labios y metí mi caliente lengua en su interior, mientras la acariciaba su clítoris hinchado con mi dedo gordo. Seguí bajando hasta llegar con mi lengua a su ano donde me lo comía mientras le metía un dedo en su coño que estaba mas que lubricado.</p>
<p>- Oh dios, sigue Sergio, me encanta como me comes el coño- Gritaba ella que de la excitacion había dejado la polla de mi hermano.- Me voy a correrrrr, sigue, sigue siiiiii.<br />
Me metí todo su coño en la boca porque quería saborear los jugos de mi hermana pequeña cuando me agarro del pelo y pegando un grito empujo mi cabeza hacia su coño y comenzó a soltar sus chorros sobre mi boca y mi cara. Ella quedo extasiada sobre el sofá mientras yo seguía comiéndole el coño, limpiándoselo, y sin darme cuenta sentí que alguien me estaba tocando mi polla dura. Era mi hermano que se había arrodillado y me estaba haciendo una paja y antes de decir nada se la había metido en la boca.<br />
Aquello me encantaba, ya que la chupaba muy bien, pero me quede de piedra&#8230;.</p>
<p>- Pe..pero que estas haciendo? &#8211; intente decirle, ya que el placer y la excitación que sentía no me dejaba articular palabra.<br />
- Venga chaval, córrete en mi boca, que me encanta el sabor de tu polla.<br />
Aquello fue demasiado, ya no pude aguantar mas y me corrí como no lo había hecho antes en la boca y cara de mi hermano que ponía cara de placer extremo. Después de descargar sobre su boca, se levanto y le planto un beso de tornillo a Cris que lo acepto gustosa limpiando mi leche con su lengua.<br />
- Vamos arriba que quiero que me folleis los dos &#8211; Dijo Cris agarrándonos de las pollas, la de Luis bien dura, y la mía empezaba otra vez a crecer al oír eso.</p>
<p>Una vez en la cama de mis padres, la más grande, Cris comenzó a chupar la polla de Luis, pensar que nos íbamos a follar a mi hermana y lo que me había hecho Luis antes me la puso completamente dura otra vez .<br />
- Follame- le suplico Cris a Luis &#8211; Y tu ven con tu polla y métemela en la boca.</p>
<p>No me lo pense ni un instante, se tumbo sobre la cama boca arriba con las piernas abiertas para que mi hermano se la metiera hasta el fondo y yo me puse a la altura de su boca, la bese haciéndola tragar toda mi lengua, intercambiando nuestra saliva, y después le metí mi polla en su boca caliente. La chupaba igual de bien que Luis, se nota que la había enseñado. Luis ya se disponía a introducir su polla dura en el coñito de mi hermana, poniendo sus piernas sobre sus hombros, mientras Cris no dejaba de chuparme la polla, besarla.<br />
Mi hermano comenzó a prenetarla lentamente, mientras ella gemía con mi polla en su boca. Poco a poco se la fue introduciendo mas, hasta que sus huevos chocaron con su culo, y comenzó a bombear, cada vez más rápido.<br />
- Siii, sigue venga, reviéntame!!!! &#8211; Gritaba cada vez que se libraba de mi polla.<br />
- Así Luis, follate a nuestra hermanita- Le alentaba yo mientras pellizcaba y chupaba los pezones de Cris, que estaban muy duros.<br />
Ella dejo de chuparme la polla por que no podía por lo cachonda que estaba así que me subí sobre su cara para obligarla a chupar mi polla. Me coloque mirando hacia mi hermano para ver como se la follaba mientras me chupaba los huevos. Pero me sorprendió y continuo bajando su lengua hasta llegar a mi ano, que comenzó a chupar como una loca y a meterme la lengua dentro de mí. Aquello me encantaba, era una delicia y no dejaba de pajearme mientras me comía el culo. Y mientras Luis se la follaba, se inclino hacia mi polla y comenzó a chupármela una vez más. Ya no me sorprendí, es mas, lo estaba deseando. Cris llego otra vez al orgasmo (3 o 4) mientras Luis se la follaba.<br />
Estaba en el paraíso, apunto de correrme, y mi hermano se dio cuenta, por lo que paro de comérmela y me dijo:<br />
- Ahora vamos un paso mas allá. Ponte detrás mío y follame el culo mientras yo me follo a tu hermana.<br />
- Encantado. &#8211;No lo dude un momento. El dejo de bombear y comenzó a chuparle las tetas a Cris y a besarla. Me coloque con la polla dura detrás suyo, le empape de saliva su entrada anal, y no pude evitar pasarle mi lengua por su ano lo cual le encanto. Puse la punta de mi polla en la entrada de su ano y comencé a metérsela lentamente. El gemía y cuando estaba completamente dentro de su culo comenzó a follar otra vez a Cris que estaba en éxtasis.<br />
- Vamos, follate a tu hermano!!!! Reviéntale el culo!!!!- Comencé a moverme dentro de su culo, intentando seguir el ritmo que llevaban ellos, pero no aguante mucho más.<br />
- Me voy a corerrrr- Grite extasiado<br />
- Yo también- respondió mi hermano &#8211; Hazlo dentro de mi culo, quiero sentir tu leche dentro de mí&#8230;..<br />
Antes de que acabara la frase ya estaba llenándole el culo con mi esperma y al sentirlo también comenzó a correrse dentro de Cris quien volvió a alcanzar el orgasmo. </p>
<p>Fue algo increíble, los 3 nos quedamos tirados sobre la cama empapados en sudor y oliendo a lefa y sexo.</p>
<p>La primera en levantarse fue Cris, que fue a darse una ducha y Luis y yo nos quedamos un rato hablado, desnudos.</p>
<p>- ¿Desde cuando eres bisexual? &#8211; Le pregunte &#8211; Porque no tenia ni idea<br />
- Sobre los 17, con Esteban &#8211; un amigo común &#8211; Me encanta un buen coño y pero porque negar que es el paraíso que te follen el culo y chupar pollas. No se es una maravilla. ¿Tu nunca lo has probado?<br />
- No- en ese instante se me estremeció todo el cuerpo- Tampoco se me ha pasado nunca por la cabeza, pero&#8230;.<br />
- ¿Pero?<br />
- No sé, me da algo de repelus meterme una polla en la boca o en el culo<br />
- Bah, eso es esta que lo hagas, una vez que empieces te encantara y no podrás dejarlo<br />
Con esa conversación, a mi se me estaba poniendo dura y al estar desnudo era imposible disimularlo.<br />
- ¿Que sucede? ¿Todavía tienes ganas de mas? &#8211; Me dijo Luis estirando la mano para agarrarme la polla &#8211; Porque por mí que no quede.<br />
- Bueno, pues creo que mi polla ya te responde por mí&#8230;.</p>
<p>Yo me recosté sobre la cama boca arriba, y Luis empezó a morderme los pezones mientras sentia com restregaba su polla sobre mi cuerpo desnudo. Yo ya la tenia dura, todo lo que estaba pasando ese dia era muy excitante y novedoso, por lo que enseguida me excitaba. Luis fue bajando por mi pecho, besando mi ombligo hasta llegar a mi pene erecto y comenzo a besarlo con sus labios, pasando su lengua por la punta de mi capullo, mientras me miraba a los ojos, la agarro con la mano y comenzo a masturbarme mientras me chupaba los huevos, me los comia. Luego subio por el largo de mi polla acariciandola con su lengua y se la metio entera dentro de su boca.<br />
Succionaba como nunca me lo habian hecho, estaba en la gloria. Despues de unos minutos asi, me empezo a acariciar el ano sin dejar de comermela, me miro y con un gesto accedi. Se saco la polla de la boca y comenzo a meterme su lengua en el culo, llenandolo de saliva y despues de lubricarmelo bien me metio un dedo.<br />
Al principio me delio un poco pero al rato estaba gozando como nunca, comenzo a moverlo sin tocarme la polla. Yo me queria masturbar<br />
- No te la toques, dejame a mi! &#8211; Me grito cuando iba a pajearme<br />
- Vale &#8211; Estaba dispuesto a lo que sea. Despues de un rato follandome con los dedos el culo le suplique que me dejara probar su polla<br />
- ¿Estas seguro?<br />
- Siii, lo deseo como pocas cosas.</p>
<p>Comenzo a besarme por el ombligo, siguiendo por mis pezones que estaban durisimos, continuo por el cuello hasta llegar a mi boca donde nuestras lenguas se juntaron en un beso apasionado mientras fortabamos nuestros cuerpos. Se coloco de rodillas a la altura de mi boca y comenzo a pegarme con su polla dura por el cara mientras yo tenia la boca abierta sacando la lengua buscando desesperadamente ese premio. Me metio la punta del capullo en la boca y comence a chupar como un loco. Me encantaba el sabor de su polla, se la besaba al igual que hizo el conmigo, y no dejaba de pasarle la lengua por toda su longitud. Queria comermela entera, estaba muy cachondo.<br />
Me la empece a tragar hasta lo mas dentro que mi garganta me permitia y el empezo a follarme la boca, podia ver un su cara que estaba gozando tanto como yo. Se la estuve comiendo unos minutos que se me hicieron muy cortos por el placer que sentia. Se la saco de mi boca, nos volvimos a besar y me dijo susurrando al oido:<br />
- Quiero follarte el culo<br />
- Siiii, lo estoy deseando quiero sentirte dentro de mi. &#8211; Yo estaba en otro mundo, solo queria experimentar todo lo que fuera posible.<br />
- Ahora vengo. &#8211; Salio corriendo hacia abajo, a la cocina, y subio como una bala con mantequilla para untarme en el ano, para que me entrase mejor. &#8211; Tumbate boca abajo y separa un poco las piernas.<br />
Asi lo hice, y Luis comenzo a lamerme el culo mientras jugaba con mis huevos, y yo movia el culo en señal de aprovacion. Me unto el ano con mantequilla que estaba fria, lo cual acentuo mas mi excitación, si cabe.<br />
- Al principio te va a doler pero luego estaras en la gloria. &#8211; Me susurro al oido mientras me mordia la oreja y posaba su polla en mi culo<br />
- Vale. Lo estoy deseando. &#8211; Comenzo a meterme la punta del capullo lentamente. Según me iba penetrando sentia mas dolor y hasta que no estuvo toda su polla dnetro de mi, no deje de sentirlo. &#8211; Dios como duele!!!<br />
Estuvo dentro de mi sin moverse unos segundos para que mi culo se hiciera a su polla, mientras me besaba y mi lengua buscaba su lengua. Al de un rato comenzo a moverse, despacio, y en poco tiempo el dolor se convirtio en el mayor de los placeres, sentia como su polla me abria en dos, comence a mover mi culo al ritmo de sus envestidas, que cada vez eran mas rapidas. El dolor desaparecio por completo, quedando solo un placer indescriptible que nunca habia experimentado y deseaba que nunca terminase.</p>
<p>Despues de unos minutos follandome el culo, saco su polla de mi interior,<br />
- Ahora quiero sentirte dentro de mi. &#8211;Me dijo- Asi que date la vuelta que me voy a sentar encima de tu polla.<br />
Dicho y echo, puse mi polla mirando al techo, y el se sento encima de mi con su mienbro duro mirando hacia mi pecho. Se la metio hasta dentro de un solo golpe y comenzo a cabalgar sobre mi, cada vez mas rapido. Me encantaba ver como su polla dura se balanceaba al ritmo de mis embestidas. Se la cogi y empece a masturbarle mientras me lo follaba.<br />
- Me voy a correrrrr &#8211; Grite mientras no dejaba de follarle<br />
- Hazlo dentro de mi culo, como antes. Yo tambien estoy a punto&#8230;..</p>
<p>Ya no aguente mas e inunde su culo de mi esperma mientras el daba gritos de palcer y se mastrubaba, expulsando unos chorros de leche que fueron a parar a mi cara, boca, pecho&#8230;..<br />
Extenuado, se tunbo a mi lado y dandome un beso en la boca, me dijo:<br />
- Ha sido maravilloso, esto ahí que repetirlo mas veces.<br />
- Sin duda, me has abierto un mundo nuevo de placeres, y ahora no quiero salir.</p>
<p>Se levanto y fue hacia el cuarto de baño donde estaba Cris, que volvio al cabo de un rato a la habitacion, me beso en la boca.<br />
- Ya me he enterado de tu &#8220;debut&#8221;. Me hubiera gustado verlo, pero bueno la proxima vez sera.<br />
Me dio otro beso, este mas apasionado y se fue a su habitacion, que tambien es la de Marian, mi hermana gemela. Yo me quede dormido casi al momento, demasiado ejercicio.</p>
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		<title>Amor Lésbico</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Feb 2012 14:38:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Lesbicos]]></category>

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		<description><![CDATA[Mi nombre es Paola y actualmente tengo 26 años; mi carácter como toda mujer latina es alegre y vivaracha. Estoy soltera y con un compromiso que me ata sentimentalmente. En cuanto a mi físico, aunque el caso no importe, mido 1.69 cm., tengo el cabello castaño claro y bastante largo, me llega hasta la mitad [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mi nombre es Paola y actualmente tengo 26 años; mi carácter como toda mujer latina es alegre y vivaracha. Estoy soltera y con un compromiso que me ata sentimentalmente. En cuanto a mi físico, aunque el caso no importe, mido 1.69 cm., tengo el cabello castaño claro y bastante largo, me llega hasta la mitad de la espalda. Mi contextura es mediana, 65 Kg., de peso y soy dueña de un cuerpo nada espectacular, pero si atractivo por las miradas que siento cuando ando por la calle. Debo decir que hasta antes de ocurrirme lo que relataré, mi vida sentimental fue muy poca y en lo sexual tuve sólo dos experiencias heterosexuales que no fueron gran cosa, pero no me desagradaron. </p>
<p>La historia comienza cuando tuve que emigrar a la Capital para postular a una universidad particular, ya que en la universidad de mi ciudad no había la carrera de Ciencias de la Comunicación que yo quería seguir. En esa época tenía 17 años. Mi ingreso fue al primer intento, debido a la preparación que tuve y que agradezco a mi padrastro que me dedicó mucho de su tiempo en prepararme. </p>
<p>Como no tenía familia en esta ciudad tuve que buscar una pensión para estudiantes y encontré una en que tenía que compartir con una chica de nacionalidad chilena, que se encontraba en mi país gracias a un intercambio estudiantil. Su nombre era Mirella y tenía 18 años (uno más que yo). Desde que nos conocimos congeniamos inmediatamente, tenía un carácter bastante extrovertido, coqueto y alegre. </p>
<p>Nuestros horarios de clase eran distintos y nos veíamos muy poco; generalmente era yo la que llegaba primero a la pensión. Recuerdo claramente aquel día en que llegué temprano a la pensión y me disponía a darme una ducha fría, ya que el calor era insoportable. Al momento de desnudarme para entrar a la ducha siento que abren la puerta del departamento -Mirella? &#8211; pregunté.<br />
<span id="more-219"></span><br />
- Si, soy yo </p>
<p>- Ah&#8230; no te esperaba tan temprano &#8211; dije al mismo tiempo que salía para saludarla, con el cuerpo totalmente desnudo pero tapando mis partes intimas con mi toalla. </p>
<p>Ella al verme me saludó como siempre, con un beso en las mejillas y me dijo -Mmmm&#8230;. que rico, ¿vas a bañarte?- </p>
<p>- Si, estaba por hacerlo- dije </p>
<p>- Que lástima, por que venía con muchas ganas de hacerlo yo también.- respondió </p>
<p>- Pero Mire&#8230; eso no es problema, total no tengo apuro. Si quieres báñate primero y yo espero. </p>
<p>- Gracias, pero me da pena&#8230;&#8230;. y si nos bañamos juntas? &#8211; me preguntó de la manera más normal; haciéndome tragar saliva por la inesperada propuesta y por los prejuicios inculcados en mi formación familiar. </p>
<p>Ella al notar mi perturbación, cambió el tema y empezamos a conversar sobre temas de estudios, al tiempo que se comenzó a desnudar. Al acabar me dijo sonriendo y dándose un giro: </p>
<p>-Pao, es que las chilenas tenemos cuerpos u órganos diferentes? </p>
<p>- ¿Por qué lo dices? </p>
<p>- Por que me pareció que te incomodé cuando te propuse bañarnos juntas; mírame, tengo dos tetitas, un coñito depiladito y como todas, no crees? &#8230; además el baño es lo bastante amplio y cabemos las dos. Que opinas? </p>
<p>Al decirme esto mis objeciones se fueron por los suelos y dejando caer mi toalla, le dije: </p>
<p>- Mire&#8230;disculpa mi tonta reacción, es que me sorprendiste. Pero, al carajo con las ideas retrógradas que me metieron en la cabeza&#8230;. vamos a bañarnos!!! </p>
<p>Durante el baño, no podía dejar de mirar los bellos senos que tenía mi amiga y esa conchita limpia, sin pelitos y ella me increpó: -tú también los tienes bonitos&#8230;jaja- rió </p>
<p>Me sonrojé y bajé la vista, es que en verdad eran bonitos y una debe saber apreciar no sólo los atributos masculinos y se lo dije: &#8211; Es que me gusta como se te ven, están bien puestos y la proporción es perfecta. Hasta parecen duros. No? </p>
<p>- No lo dudes, dame tu mano- me la agarró y con toda naturalidad la llevó hasta tocar uno de sus senos, que respondió inmediatamente a mi contacto, erectándosele y los pezones. </p>
<p>Retiré mi mano y me dijo: &#8211; y ahora que dices?&#8230;. haber como las tienes tú?- </p>
<p>- Bueno, creo que un poco más grandes y más blandas&#8230; creo </p>
<p>Se acercó y me dio vuelta diciendo: &#8211; Ponte de espaldas a mi, es que así se hace para observar si las tienes caídas o están en su sitio- Toda ingenua accedí y me puse de espaldas a ella; al tiempo que sentí como me rodeaba con sus brazos, dándome un escalofrío por todo el cuerpo, emitiendo un pequeño e imperceptible jadeo. </p>
<p>Sentía sus brazos y sus manos acercándose a mis pechos, a la vez que me abandonaba a sus hábiles dedos que comenzaban a masajearme por debajo de los pezones; sus manos cubrían la base de mis senos, hasta que sus dedos llegaron a tocar mis salientes botones; cosa que hizo que reaccionara de una forma que jamás hubiera pensado hacer, giré la cabeza hasta encontrarse mis ojos con los suyos mirándonos llenas de complicidad y deseo. </p>
<p>Al sentir la proximidad de sus labios carnosos que se presentaban ante los míos como un nido que espera la llegada de su ave, posé mis labios en ellos fundiéndonos en un apasionado beso y cruzándose nuestras lenguas en un lenguaje lleno de erotismo; acompañados al ritmo de sus diestras manos acariciándome mis excitados pezones. </p>
<p>El prolongado beso fue el inicio de lo que sería el descubrimiento de mi inclinación sexual y aprovecho este momento para decir que esta es una situación que no debe afectar a nadie que se sienta atraído por su mismo sexo. La sociedad nos obliga muchas veces a aparentar y ocultar nuestra opción, sólo por prejuicios inculcados en una &#8220;civilización&#8221; llena de hipocresía y fingimientos. </p>
<p>Retomando el tema, nos pusimos frente a frente y manteniendo fijas nuestras miradas y sin emitir palabra alguna, iniciamos el recorrido de nuestros mojados cuerpos; tomando Mirella la iniciativa de ir descendiendo por mi cuello, hombros y llegando a mis salientes pezones que fueron absorbidos y mimados por su mágica lengua; mientras yo tocaba el cielo por el placer que me estaba dando. </p>
<p>En medio del éxtasis que estaba sintiendo, noto que una de sus manos empieza a bajar hasta llegar a mi palpitante gruta y empieza a masajearla suavemente, como sólo una mujer sabe hacerlo, y encuentra mi agigantado clítoris que recibe el roce de sus dedos y empiezo a sentir un tremendo cambio en mi; me hace temblar y abrir las piernas, debiendo apoyarme en la pared y recibiendo el chorro de agua sobre mis pechos que empiezan a ser abandonados por la lengua de Mirella para iniciar su descenso hasta llegar a mi excitado clítoris. </p>
<p>La mente se me nubló al sentir como su lengua tocaba intermitentemente mi botón dorado y emitiendo las primera palabras de ese momento empecé a anunciar la llegada de lo que ha sido el orgasmo más recordado por mi: -Ahhhhhhhhhhhhh&#8230;.. me vengoooooooo .. Mirella&#8230; siguee&#8230;.sigueeeeee&#8230;&#8230; Ahhhggggg..!!! </p>
<p>Sentía como mis jugos se mezclaban con el agua de la ducha y eran saboreados por Mirella&#8230;. &#8211; Mmmmmmm&#8230;.. que riicoooo &#8230;. que rica eres Pao&#8230; Te quiero mucho!!! &#8211; dijo y reincorporándose acercó nuevamente sus labios a los míos, confundiéndose en uno solo. &#8212; Yo también te quiero.. Mirella. </p>
<p>- Mejor sigamos bañándonos&#8230;. jaja- sonrió con toda naturalidad. </p>
<p>Luego de ese momento, nos dispusimos a acostarnos para ver un video de un expositor motivacional que trataba el tema &#8220;Los paradigmas en la formación personal&#8221;. </p>
<p>Actualmente vivimos juntas y somos una pareja feliz; ya han transcurrido 9 años de aquel momento que significó para mi el descubrimiento de mi opción sexual, de la cuál vivo conciente, orgullosa y convencida de lo que fue mi mejor descubrimiento. </p>
<p>Un beso para el gran amor de mi vida&#8230; Mirilla</p>
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		<title>La delgada línea</title>
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		<pubDate>Mon, 13 Feb 2012 00:26:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Zoofilia]]></category>

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		<description><![CDATA[Hola, amigos. Mi nombre es Alberto y cuento con 32 años. Mi esposa Adriana tiene 28 años. Formamos una familia de buen nivel en todos los sentidos: gozamos de buena salud, somos atractivos, tenemos un buen trabajo y por tanto una economía sana. Para darnos nuestros gustos no debemos hacer mucho esfuerzo. En pocas palabras [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hola, amigos. Mi nombre es Alberto y cuento con 32 años. Mi esposa Adriana tiene 28 años. Formamos una familia de buen nivel en todos los sentidos: gozamos de buena salud, somos atractivos, tenemos un buen trabajo y por tanto una economía sana. Para darnos nuestros gustos no debemos hacer mucho esfuerzo. En pocas palabras somos felices, y nuestro porvenir no muestra mala cara.</p>
<p>Hace algunos días leí por Internet un relato acerca de una mujer muy Puta que no se negaba a hacer nada que tuviera que ver con el sexo: se exhibía en la calle como una buena zorra y cogía con quien quería y cuando quería con el permiso de su marido. Este la emborrachaba o la hacía fumar marihuana para que se desinhibiera y a ella le encantaba coger con otras personas en esos momentos, sin importarle si eran hombres o mujeres, siempre y cuando ella anduviera caliente o fueran de su agrado; se dejaba que le clavaran el culo, que le dieran algunos azotes en las nalgas, que le orinaran encima, e incluso se había dejado lengüetear la panocha por un perro que tenían como mascota, cosas estas últimas que de momento para mí fueron un tanto grotescas, pero al mismo tiempo, excitantes. Pretendí ignorar esta sensación y olvidarme del relato, pero sin darme cuenta, al paso de los días se me volvió una adicción releerlo por lo menos una vez cada día.<br />
<span id="more-663"></span><br />
Adriana es muy guapa. Sin ser la modelo típica de las revistas, tenía bastantes pretendientes y con bastante frecuencia otros hombres le lanzaban piropos en la calle o intentaban coquetearle sin importarles que yo la fuera acompañando, cosa que realmente no nos molestaba porque somos una pareja liberal; nos excitábamos y hasta reíamos en algunas ocasiones. Ya habíamos tenido algunas experiencias satisfactorias y calientes de tríos con otros hombres y de intercambio con algunas parejas, pero en mi mente siempre deseaba ir más allá y habíamos fantaseado con participar en alguna orgía o de organizarle un gang bang con más de tres hombres para que se la cogieran por todos sus agujeros.</p>
<p>Lo único malo es que ella no se atrevía a cruzar la línea a la que habíamos conseguido llegar y todo lo que no habíamos hecho hasta ese momento apuntaba a quedar siempre como fantasía. Una cosa era su comportamiento en la cama, cuando estábamos cogiendo y accedía a todo lo que le proponía, pero en cuanto pasaba la excitación y empezábamos a establecer los contactos para realizar nuestros deseos, siempre encontraba pretextos para negarse a culminarlos y yo tenía que terminar pidiendo disculpas a todos los que ya estaban preparando su verga para comerse ese bizcocho.</p>
<p>Precisamente ese día, yo me sentía un poco deprimido por ver como tres noches antes se había esfumado una nueva oportunidad de participar con un grupo de cyber amigos en una orgía real. Por la tarde, en cuanto llegué a casa aproveché que Adriana todavía no llegaba de trabajar y me encerré en mi estudio a leer la historia de Internet que tanto me había excitado. No pude aguantar y me hice una grandiosa chaqueta leyéndola e imaginándome a mi mujer en todas esas actividades de puta. Pese a que cada vez eran menos mis ganas de intentar convencerla, aun guardaba cierta esperanza de saciar nuestra morbosidad, pero como siempre, me embargaba la duda de si ella en realidad quería que tuviéramos ese tipo de relaciones. Hasta ese momento caí en la cuenta de que precisamente todo eso que había leído, era lo que yo secretamente quería que mi mujer hiciese: que se comportara como la más viciosa de las putas.</p>
<p>A partir de ese día empecé a darle forma a un plan para llevar a mi esposa a pervertirse, emputecerse y degradarse como la mujer del relato. Lo primero y más difícil fue conseguir un poco de hierba, pues nunca, ni siquiera en mi juventud, la había consumido. Después de algunas indagaciones con la mayor discreción posible, conseguí una buena cantidad como para no tener que volver a comprar en un año. </p>
<p>Después compré un cachorro y se lo regalé, cosa que a ella le emocionó pues siempre había querido un perro como mascota y yo me oponía porque no soy muy aficionado a los animales. Esto lo hice para que ella se encariñara con el perro y se acostumbrara a su cercanía y contacto. Incluso dejaba que se durmiera a los pies de nuestra cama.</p>
<p>También como parte del plan dejé de insistirle en mis deseos, pero fingiendo desinterés le daba yo a leer algunos relatos de los más vulgares y obscenos o le enseñaba fotos que bajaba de Internet. Para que no sospechara ni se sintiera incómoda, yo nunca leía los relatos con ella. En ocasiones le platicaba las andanzas de un compañero de trabajo que siempre se había caracterizado por ser una persona vulgar y sucia en todo lo que se refería al sexo y le platicaba con todo detalle lo que él me contaba.</p>
<p>Por último fui a una sex shop y compré algo de ropa y accesorios que escondí junto con la hierba esperando la ocasión de ser utilizados. Aguardé con paciencia el momento adecuado y seguí atiborrándola de información obscena.</p>
<p>El momento ansiado llegó un viernes y fue provocado por ella indirectamente. Esa noche llegué a casa antes que Adriana y puse un poco de música esperando su llegada. El tiempo pasaba y, cosa rara, ella no aparecía. Esto nunca había ocurrido y empecé a sentir una mezcla de preocupación y enojo, pues intenté llamarla a su celular y lo traía apagado como casi siempre. Eran casi las 12 de la noche cuando escuché él ruido que hacía su coche entrando en el garaje. Ya sin la preocupación, corrí nuestra recámara y fingí ver una película de cable. No se demoró mucho tiempo en aparecer por la puerta de la habitación.</p>
<p>- Hola, Amor. ¿Cómo estás?</p>
<p>- Bien, no sabía que te ibas a demorar hoy&#8230;</p>
<p>- Se me olvidó avisarte que íbamos a celebrar el cumpleaños del Director el día de hoy, aprovechando que es viernes.</p>
<p>Me dio un beso en la mejilla y pude darme cuenta que había bebido whisky, la observé entonces y por el color que traía en su cara era evidente que fue más de un trago. En la mañana cuando salí a la oficina, no vi como se había vestido y ahora podía ver que llevaba puesta una minifalda gris y una blusa blanca semi transparente que dejaba ver vagamente su sostén de media copa. Salí de la habitación y fui hasta el bar, serví un trago de whisky grande y se lo llevé, encontrándola sentada frente al tocador alisándose el cabello.</p>
<p>- Tómate otro trago &#8211; le ofrecí</p>
<p>- Gracias, eres muy amable.</p>
<p>Se acercó a mí, me tomó de la cintura y me estampó un beso en la parte baja de la mejilla. Me sentí desfallecer porque en ese momento percibí de manera más penetrante todavía el olor del whisky y supe que ese era el momento que estaba esperando, por lo que me alejé y me senté nuevamente en la cama a simular seguir viendo la película. En realidad la miraba a ella, entablamos una conversación trivial mientras se tomaba el güisqui. No se lo había acabado aun cuando fui nuevamente al bar y subí hielo y la botella completa, tenía que ponerla en forma, le serví otro trago.</p>
<p>- Me siento halagada de que me atiendas así, Amor.</p>
<p>- Es lo menos que puedo hacer cuando mi mujer llega de una &#8220;fiestecita&#8221; sin haberme avisado, &#8211; le dije de forma sarcástica.</p>
<p>Ella se me quedó mirando extrañada porque nunca nos habíamos celado y nos concedíamos nuestro propio espacio. Regresé a la cama y empecé a jugar con el control pasando canales hasta que encontré un canal en el que bailaban unas chicas con unas mallas muy atrevidas, mostrando mucho de su cuerpo. </p>
<p>Adriana se puso en pie y se movió hasta la cama sentándose junto a mí y preguntándome por qué estaba molesto. </p>
<p>- Realmente no tiene importancia, &#8211; le dije con calma &#8211; lo que pasa es que me sentía preocupado al ver que tardabas y después me sentí frustrado porque pensaba en una rica noche de sexo contigo y tu te apareces borracha. Hasta fui a comprarte un poco de ropa para que la estrenaras hoy.</p>
<p>- ¡Ayy, mi amor, eres muy lindo! No seas enojón y dámelo. Esta noche no se ha echado a perder, podemos hacer lo que tenías pensado.</p>
<p>- ¿Sabes? Realmente no tengo ganas de estar con una borracha que a lo mejor se estuvo revolcando con otro después de hacerse la decente &#8211; le dije con intención de que se ofendiera.</p>
<p>Nunca la había tratado así y la táctica dio resultado. Se enojó y empezamos a discutir, le dije que era una puta, que seguramente venía con el chocho lleno de leche de algún cabrón, que seguramente hasta por el culo le habían dado. Todo se lo reclamé de la manera más vulgar y gritándoselo. </p>
<p>- ¡Pinche Puta borracha! Seguramente tus compañeros no me bajan de pendejo y hasta se han de reír de la clase de puta que tengo por esposa.</p>
<p>Después de haberle repetido hasta el cansancio que era una puta, empecé a ceder y terminé disculpándome por mi &#8220;ofuscamiento&#8221;. Ella reaccionó tratándome de manera cariñosa y entonces decidí aceptar la invitación a que tuviéramos una noche rica.</p>
<p>- Discúlpame, amor. Espérame en la cantina mientras bajo lo que vamos a ocupar &#8211; le dije con el corazón latiéndome con fuerza. &#8211; Baja el whisky y también me sirves uno a mí.</p>
<p>Bajó y yo saqué todas las herramientas para la ejecución del plan. La alcancé en nuestra cantina y le dije que subiera a la recámara a ponerse lo que le había dejado sobre la cama, pero antes la hice terminarse el whisky que se había servido y la mandé con otro en la mano. Tardó un poco en arreglarse, pero valió la pena. El atuendo que le había dejado se componía de una minifalda negra de látex, una blusa negra transparente que dejaba ver sus ricas tetas sin sostén, unos botines negros de tacón alto de aguja, medias negras a medio muslo que la falda apenas alcanzaba a tapar y una tanga de hilo dental pequeñísima. Se había retocado el maquillaje sin que yo le dijera nada y realmente lucía deliciosa.</p>
<p>- Alberto, ¿te gusta cómo me veo?</p>
<p>- Claro que sí, te ves preciosa.</p>
<p>- Sinceramente me siento un poco rara, me veo muy indecente.</p>
<p>- No te preocupes. Tal vez si te ves como una prostituta de las baratas, pero estamos en casa y no tienes por que incomodarte. Podemos fantasear que eres una prostituta y yo soy uno de tus clientes, ¿no te excitaría?</p>
<p>- Pues no sé. No quiero que pienses mal de mí con lo que acaba de pasar.</p>
<p>- Ohh, cariño. Vamos, simplemente fue un mal rato que debemos olvidar. Anda, juguemos.</p>
<p>No dijo nada, solo sonrió y caminó hasta el frente de la cantinita, bebió un largo trago de whisky que vació su vaso y yo se lo llené de nuevo. Nuevamente me llevó a ella apretándome la cintura y me asestó un beso muy cerca de la boca, mi verga había empezado a reaccionar y no quería que se diera cuenta aún.</p>
<p>Se acercó nuevamente el vaso a los labios y pasó la lengua por el borde de manera provocativa. Después lo dejó sobre la barra, puso música en el modular y se sobó las tetas con las dos manos, poniéndose sus pezones duros, yo la miraba a través del espejo simulando indiferencia. Comenzó a bailar al ritmo de la música contoneando un poco sus caderas. Pero yo debía tomar la iniciativa.</p>
<p>- Eres muy vanidosa, ¿cierto, amor?</p>
<p>- Todas las mujeres somos vanidosas, especialmente cuando tenemos un hombre mirándonos</p>
<p>No dio vuelta para hablarme; lo había hecho a través del espejo al igual que yo. Bebió otro trago y mandó sus brazos atrás poniendo sus manos sobre sus nalgas y movió sus caderas para hacer más caliente su baile. Se veía bastante cachonda moviéndose así, ya que la minifalda le quedaba ceñida a su culo, además de que yo sabía que tenía una tanga muy pequeña metida en la división de sus nalgas. Yo conocía ese cuerpo a la perfección, pero ahora lo veía con un morbo exagerado por mis fantasías y por tal motivo tenía la verga como un riel y botando gotas de leche de la cabeza. </p>
<p>- Te ves muy sabrosa, mujerzuela. ¿Trabajas aquí todos los días o estás en otro putero? &#8211; le dije con voz firme.</p>
<p>- Trabajo donde haya hombres calientes dispuestos a pagar por una buena noche de sexo &#8211; contestó con la voz notoriamente afectada por la borrachera.</p>
<p>- Pues aquí tienes uno muy caliente y con dinero para gastar, pero con una hembra que valga la pena. Soy muy exigente y la verdad, no creo que sepas satisfacerme. Prefiero buscar una puta dispuesta a todo &#8211; dije tratando de herir su orgullo, cosa que no fue difícil dado su grado de alcoholismo.</p>
<p>- No me menosprecies. Soy una de las mejores putas que te puedes encontrar en esta ciudad.</p>
<p>- No lo aparentas, luces muy recatada. Si quieres que hagamos trato te tendrás que comportar como yo te pida y si no te gusta, ya te puedes ir a chingar a otro lado. Para empezar, no confío en una puta que ni siquiera dice groserías.</p>
<p>- Pues no te voy a rogar, pendejo. Si te quieres perder de estas nalgotas es tu problema. A mí me encanta la verga y sé como satisfacer a cualquier cabrón con ganas de una buena cogida.</p>
<p>Mi corazón latía más aprisa viendo que ella también jugaba bien su papel, las cosas iban por buen camino. Se agachó a coger su vaso y exageró un poco, poniéndome ese culo en su total esplendor para que lo apreciara bien. Estaba caliente como una perra y como tal tenía que tratarla pero siempre halagando su ego de puta. Terminó de beberse todo el contenido de su vaso y me levanté a servirle otro inmediatamente.</p>
<p>- Bébete otro trago, putita.</p>
<p>- Sí, está rico, pero no debo beber mucho que de pronto pierdo la cabeza.</p>
<p>- No te preocupes, puedes perderla si lo deseas, al fin que yo te voy a dar una muy grande. El problema es que en lugar de ponértela sobre los hombros, te la voy a poner en el culo.</p>
<p>- Mmm, pues que rico. Ya ando chorreando aceite por el bizcocho nada más de imaginar que voy a tener mi ración de verga por esta noche.</p>
<p>Bebió otro trago más corto que el anterior. Por mi parte me incorporé a mi sitio habitual, el lado extremo de la cantina, desde donde tenía pleno control de todos los movimientos que hacía la zorra de mi esposa y para no dejarle ver mi erección, aún.</p>
<p>- ¿Y cuánto estás dispuesto a pagarme por toda la noche?</p>
<p>- Mira, dado que es un pinche bar de mala muerte y a que luces como una putilla barata, estoy dispuesto a pagarte quinientos pesos. ¿Trato hecho? </p>
<p>- Trato hecho.</p>
<p>Saqué un billete y se lo di, advirtiéndole que era mía por esa noche y que tenía que desquitar hasta el último centavo de lo que le pagué.</p>
<p>- Claro, cabrón. Veras como te va a atender esta putita &#8211; contestó.</p>
<p>Se acercó nuevamente al modular a cambiar la música, la falda le tapaba unos cinco o seis centímetros debajo de donde terminan sus nalgas pero con su contoneo exagerado se alcanzaba a ver parte de su delicioso culo.</p>
<p>- Te ves muy sensual moviendo así ese rico culo, cabrona. Espero que así lo muevas cuando tengas mi chorizo adentro.</p>
<p>Aprovechó para menearse al son de la música, era juvenil, nada tenía que envidiarle a las chicas que trabajan en los table dance, sus nalgas se bamboleaban a los lados y sus tetas saltaban y aún tenía los pezones parados y terminados en una exagerada punta. Pretextando un poco de incomodidad se puso de espaldas a mí, se subió un poco la falda y se inclinó hacía adelante sacando con algo de fuerza la tira de su tanga que dividía su culo, dejándome ahora sí, verlo en todo su esplendor. Al incorporarse siguió bailando y bebiendo de su trago.</p>
<p>- ¿Y me piensas coger por el culo también?</p>
<p>- Claro, chingá. Una cogida sin culear no es una buena cogida</p>
<p>- Pues ojalá aguantes porque quiero que me cojas bien por la boca y el bizcocho también. Quiero tus mecos retacando mis tres agujeros.</p>
<p>Realmente estaba irreconocible. No dejaba de menearse pero con un sorbo pequeño a su trago y con un ademán incitante pasó su lengua por sus labios muy suavemente. En ese momento saqué, como quien no quiere la cosa, uno de los cigarros de marihuana y antes de que lo viera se lo puse entre los labios. Solo le dije antes de prendérselo que le fumara suave, pues era un cigarro rasposo. Se sorprendió un poco pensando que era un cigarro sin filtro, pero le acerqué el encendedor y le dio la primera fumada. Ni siquiera se percató de que mi mano temblaba por la emoción, pero cuando aspiró la primera bocanada, empezó a toser. </p>
<p>- ¿Qué es esto? &#8211; preguntó tosiendo</p>
<p>- ¿Lo ves? Te dije que por el pago tenías que hacer lo que te pidiera, así que no preguntes, déjate de mamadas y fúmale a esa madre.</p>
<p>- Pues probemos, te demostraré que soy tan puta como la que más &#8211; dijo esbozando una sonrisa.</p>
<p>Le fumó con mas cuidado cuatro veces más. Siguió bailando y un rato después ya estaba &#8220;colocada&#8221; y empezó a desatar a la puta que traía dentro.</p>
<p>- ¿Que te parece mi cuerpo ahora que puedes verlo adornado con este traje de mujerzuela?</p>
<p>- Es, estupendo, es perfecto, eres la mujer más rica del mundo, tanto que cualquier hombre botaría la baba al verte así en cueros y con esas tetas preciosas y de pezones duros y puntiagudos.</p>
<p>A medida que yo hablaba, seguía moviéndose y pasaba sus manos por las partes que yo mencionaba, estaba como una perra en celo, y yo no me quedaba atrás, pero debía llevarla al borde, hacer lo que nunca antes había hecho en mi presencia, llevarla a la locura a causa de su calentura, del alcohol y la hierba.</p>
<p>- Eso, Mamacita, mueve ese precioso culo, debes tener la piel suave y delicada, tus nalgas son grandes y perfectas, amásatelas, aprieta esas carnes duras, grandes como dos melones.</p>
<p>- Sigue, Papi, sigue hablando, eres todo un macho, eres el hombre que necesito, para apagar el fuego que me quema.</p>
<p>Su respiración estaba bien agitada, la muy puerca estaba caliente y había perdido la noción de todo.</p>
<p>- Vamos, muévete, cerda, más rápido, mira tus muslos como piden ser tocados en la entrepierna, súbete a la mesita y sigue bailando ahí. Eres como una perra preciosa en calor, ¿cierto, puta?</p>
<p>- Si, Papi, me hace falta una verga, que me clave todos los huecos de mi cuerpo.</p>
<p>- Uy, Mamacita, tu papaya está mojada, es carnosa. Abre, más las patas y haz a un lado tu calzón, déjame verte los pelos y la entrada a tus entrañas, vamos perrilla, déjame ver tu caverna jugosa, mientras te amasas los labios de la panocha.</p>
<p>- Sí, mira, mira todo lo que es tuyo, cabrón, todo esto será tuyo para que no gastes ni desperdicies tu leche o dinero en otras nalgas.</p>
<p>La muy perra estaba bien caliente, se abrió de patas tal como se lo indiqué y yo quedé en el arco que formaban sus piernas semi flexionadas, se tomó los labios y los abrió sin reparos totalmente, dejándome ver su entrada rojiza y toda untada de baba vaginal, con un clítoris grande y durito. Al mismo tiempo tomé su tanga y se la arranqué de un jalón, entonces pude ver también el ojete de su culo haciendo contracciones, llamándome, ansioso de ser clavado. Mi verga y mis deseos poco podían aguantar, la leche ya fluía de mi interior.</p>
<p>- Mastúrbate, sóbate la pepa, que salga toda la leche que almacenas en tu bizcocho</p>
<p>- Papi, siento que me voy a morir de la calentura &#8211; sus dedos trabajaban rápido en su clítoris e incluso introducía tres en su cavidad.</p>
<p>- Demuéstrame, que eres más puta y más mujer que otras perras callejeras, tu tienes clase, la mejor clase para culear.</p>
<p>No suspendió su paja y sus movimientos se aceleraron más, flexionó sus piernas tanto que me quedó su vulva a menos de una cuarta de mi cara, las contracciones de los músculos de la panocha eran tan fuertes que podía ver sus movimientos internos. Aproveché y le di una nalgada no muy dura que sonó excitante debido al látex de su falda, le di otra y otra más. Ella solo movía más su culote.</p>
<p>- ¡¡¡Sí, mira como soy de puta, tan puta que me hago una paja delante de ti, y te suplico que me cojas, cómeme, clávame por favor que te estoy dando el primeeer lechazooooooo!!!</p>
<p>Sus piernas temblaron y creí que se dejaría caer encima de mí, pero no fue así, lo que sucedió ahora fue que tuvo el orgasmo de una cerda, dejando que su leche manara y que me cayeran gotas en mi cara, la cual recogí con mi lengua y dedos chupándolos, con ansia, así le obligué a bajar un poco más y me bebí hasta la ultima gota de su caliente vulva, jugué con su clítoris, para que no perdiera la calentura.</p>
<p>- Chúpame, Papi, chúpame hasta el culo, chúpame toda, que soy toda tuya, mi pepa quiere ser toda tuya.</p>
<p>- Chúpame la verga mejor, porque estoy que boto la leche.</p>
<p>La hice a un lado y me quité el pantalón y la trusa, dejando que mi verga toda tiesa saliera al encuentro de su mamada. Le quité la blusa nada más, la recosté en el sillón sin decirle nada me acomodé para hacer un sesenta y nueve lindo, se clavó mi verga en su boca, verga que estaba ansiosa de penetrar cualquiera de sus hoyos.</p>
<p>- Oh, cuanto he estado esperando esta oportunidad de poderte mamar semejante camote, Papi, es precioso y me calienta mucho más.</p>
<p>- Chúpala, gran puta, no hables, solamente chúpala</p>
<p>Yo ya estaba muy caliente y desenfrenado para hablar, así que le obligué a seguir chupándola. Mientras yo seguía jugueteando con su panocha y con viajes de mi lengua a su culito, que poco a poco se iba dilatando por acción de mi lengua y de los dos dedos que le entraban y salían sin mucha dificultad de su esfínter.</p>
<p>- Estoy llegandooooo, perra, estoy dándote toda mi lecheeeeeee.</p>
<p>De pronto sentí como el semen que tenía en mis huevos iba subiendo hacía la salida de mi vergón, pero mi esposa se apartó rápidamente, pensé que no se bebería mi leche y estaba por sentirme defraudado, me agarró la verga fuertemente con su mano izquierda y con la derecha tomó el vaso que contenía ya poco whisky, en cuanto lo asió bien lo llevó a mi verga a la cual no fue necesario más estimulaciones para botar el resto de leche que tenía, con la orilla del vaso recogió el semen que había derramado en su mano izquierda. Lo revolvió un poco y se lo bebió, pasándose la lengua por las comisuras de la boca y saboreando. Su respiración no se había apaciguado y por el contrario seguía siendo agitada y contorsionaba el cuerpo. Así que me levanté bamboleando a los lados mi verga mientras caminaba y le serví otro trago, que estaba ahora tendida sobre la alfombra con las patas abiertas.</p>
<p>- Eres la puta más rica, ni siquiera en las películas pornográficas se ven hembras tan buenas como tú, me imagino que esto no va a terminar así, ¿cierto?.</p>
<p>- Por supuesto que no, aún tengo mucho por enseñarte y lo de puta, sí tienes razón, pero te lo permito que me lo digas una vez que hayas visto todo lo que soy capaz de hacer.</p>
<p>Ella bebió su trago, tranquilamente, yo ya estaba al igual tendido a su lado y acariciándole las tetas, ya le tenía los pezones de nuevo duros y respiraba un tanto agitada.</p>
<p>- Papacito, eres un semental completo, en adelante seré yo quien te saque la leche con más frecuencia, me fascinó la venida que tuviste, ¿a ti te gustó?</p>
<p>- Sí, mucho y seguiré dándote toda la verga que me pidas, pinche putota</p>
<p>- Tiene, que ser así porque esto es apenas un abrebocas, mi chocha y mi culo están hambrientos por tener una verga como la tuya escarbando mis entrañas.</p>
<p>Se rió con gracia y me dio un beso en la boca metiéndome toda su lengua dentro, con su mano derecha me agarró la verga y la acarició tiernamente, bebió de su trago y yo sabía que estaba muy mareada, los tragos y la hierba le habían hecho efecto. </p>
<p>- ¿Estas caliente aún?</p>
<p>- Sí, estoy que hiervo por dentro&#8230;</p>
<p>- Entonces sigamos con la juerga, quiero verte masturbándote y clavándote tus consoladores, como quieres que te clave yo.</p>
<p>- Pero, si lo que yo quiero es que seas tú quien me clave, quiero que me cojas y me trates como una puta callejera, o peor.</p>
<p>- Sí, lo voy hacer, pero primero dame el gusto de verte perdiendo la cabeza con un aparato de esos, o si no quédate con las ganas de que té de por el culo, porque eso es lo que quieres que te haga ¿o no? Y no bebas más.</p>
<p>Le di una palmada fuerte en una de sus nalgas, pero apenas brincó e hizo un gesto de agrado, comprendí ahora sí, porque, se había abierto el bizcocho como se lo abrió cuando se lo pedí, y porque se había metido duro la verga en su boca a la primera oportunidad que tuvo: ¡le gustaba el dolor y yo fantaseaba con poder producir dolor a mi hembra! Entonces sería mucho el banquete que me iba a dar en adelante.</p>
<p>- Eso, papi, trátame mal, trátame como una cualquiera, así te daré todo cuanto me pidas, hoy y siempre</p>
<p>- Entonces mueve el culo y saca tus juguetes, perra.</p>
<p>Se levantó, de la cama y fue a su vestidor de donde sacó un cofre grande, en el cual guardábamos todos nuestros juguetes. Ahora se dirigió moviendo el culo que tenía su nalga derecha con mi mano marcada, a su tocador y del joyero sacó la llave, de inmediato lo abrió y lo volteó sobre la alfombra. Había unas diez vergas de todos los tamaños y formas, al igual que tres tubos de cremas.</p>
<p>- ¿Con cuál quieres que empiece?</p>
<p>Entonces tomé una de las más grandes, era suave muy parecida a la mía en forma pero no en tamaño, era más grande y gorda, la batí, hacia arriba y hacía abajo.</p>
<p>- No, tu no vas a empezar con ninguna, vas a empezar metiéndote los dedos, si me gustan tus movimientos y veo que estás caliente te doy esta, y de acuerdo a cómo te vea después te doy la mía, si no te quedarás con las ganas y sobándote la panocha el resto de noche.</p>
<p>- No seas malo, mírame como estoy de caliente, dámela y te prometo que con lo que haga te vas a derramar o te vas a decidir metérmela antes de lo que planeas.</p>
<p>- Te dije que no gran perra, y si no quieres así guarda todo esto y nos acostamos a dormir.</p>
<p>Yo no había terminado de hablar cuando la muy cerda se abrió de patas lo más que podía y sus manos separando bastante los labios de la panocha, su pepa daba saltitos pequeños, y sus dedos lo jodían sin dejar de abrir la panocha.</p>
<p>- Eso, perra, metete los dedos en la panocha, demuéstrame qué tan puta eres, y qué es lo bueno que haces.</p>
<p>En ese momento me acerqué a la puerta del patio y la abrí despacio dejando que entrara su mascota. Ella no se daba cuenta y mientras se metió dos dedos en la panocha y los sacó untados de leche complemente, su leche es espumosa y bien blanca, se los limpié con mi lengua para darle un aliciente, una vez estaban limpios volvió a meterlos y esta vez fue ella quien los limpió, como era de prever mi verga ya había alcanzado su mejor tamaño, pero me divertía viéndola pajearse y seguiría sin darle gusto, viéndome inmutable se metió tres dedos e hizo la misma operación los limpió con su lengua, ya tenía la mirada descompuesta.</p>
<p>- Así, se hace, sigue, sigue que ya casi te doy ésta.</p>
<p>Le mostré la verga plástica moviéndosela como antes, la muy perra se estremecía y sus carnes se movían, esto si me excitaba, se manoseaba el clítoris y se prendió más aún clavándose sus cuatro dedos lo mas profundo que pudo, deteniéndole la entrada su dedo pulgar que estaba por fuera, se revolcó en la alfombra cerrando las piernas y volviéndolas a abrir, gimiendo, haciendo ruidos como una marrana. Ya era justo el momento de que &#8220;Thor&#8221; interviniera. Tomé jugos de su vulva y se los embarré al perro en el hocico, lo dejé acercarse y tomándolo de la cabeza lo acerqué al bizcocho de mi mujer que seguía clavándose los dedos. Lanzó el primer lengüetazo y ella respingó al sentir la rasposa lengua invasora, pero lo dejó hacer y no se quitó.</p>
<p>- ¡Arghhh, qué rica lengua! ¡Mámame bien, pinche perro cogelón! ¡Haz gozar a esta puta! ¡Mmmmm!</p>
<p>Dejé que la lengüeteara por unos cinco minutos y la muy puta gozaba y chillaba como marrana. Entonces quité al perro y le aventé su verga de plástico encima.</p>
<p>- Toma, clávate, como te de la puta gana, pero si no me agrada te la quito</p>
<p>Casi me la arrebató de las manos y de una vuelta quedó en cuatro, con sus patas traseras bien abiertas y las tetonas colgando, para poder trabajar mejor con el consolador se apoyó en su pecho, pero su culo quedó en pompa y las nalgas separadas totalmente, tanto que de su culo intentó brotarse su intestino, soltando un gas fenomenal. Yo le respondí dándole otra palmada fuerte en la nalga que aún estaba intocable por el castigo de mis manos. Gimió más duro y se clavó el consolador tres cuartas partes.</p>
<p>- Todo, mételo todo en la vulva, mételo y sácalo completo, que quede como un cráter</p>
<p>Le di otra palmada de forma tal que uno de mis dedos le golpeara su ojete. La perra saltó del gusto que le proporcionó este último golpe.</p>
<p>- Sí, Papi, golpéame, por ser tan puta, dame duro en el culo, sácale sangre, clávale los dedos al culo, sácame la mierdaaaaaaa.</p>
<p>La calentura que tenía encima le hacía decir un montón de atrocidades, así como acelerar las embestidas que se estaba dando, metiendo completamente semejante vergón en su panocha abierta, me puso más cachondo y casi lograba sacar gotas de leche de mi verga. Decidí ponerme en su retaguardia y con la leche que dejaba en sus labios la verga le unté su ojete, lo chupé fuertemente, quería sacarle la mierda, cuando sintió mi lengua explorando su esfínter y su intestino soltó un grito emocionante y se volvió más grosera que antes. </p>
<p>- ¡¡¡Eso, cabrón, sácame la mierda chúpame fuerte el culo, saaacameeee, todo de adentroooooo!!!</p>
<p>Creo que incluso se lo mordí de lo ciego que me tenía la calentura, le metí un dedo en el culo, y sentí como entraba y salía de su hueco delantero la verga plástica, entonces me mojé toda la mano en la leche que salía de su panocha y le embestí el culo con tres dedos que hice girar en redondo mientras ella saltaba de la felicidad y suplicándome con voz perdida que le clavara mi verga, así lo hice, me puse en cuclillas y apunté mi verga al objetivo, empujé duro mi tolete adentro, tanto que hasta a mí me dolió la verga de lo fuerte que lo hice, pero le gustó porque bramó ahora como una vaca, la sensación de sentir la verga de adelante presionándome la mía e intentando dejarla por fuera hizo que me viniera a grandes chorros en su culo e incluso que las palpitaciones de mi verga fueran fuertes, y la muy perra de mi esposa, no paraba de mover las caderas y de empujar hacia atrás.</p>
<p>- ¡¡¡Eso, Papi lléname de leche todas las tripas que se me revuelva con la mierda, empuja duro, empuja duro, cabrón, hazlo duroooooo, que entren hasta tus huevoooooos!!!</p>
<p>Me desvanecí encima de ella y así descansamos hasta que mi verga volvió a su normalidad y ahí si lo saqué de su ojete, estaba rendido. Muy cansado y además habíamos sudado como caballos, entonces nos duchamos y nos acostamos a dormir, lo hicimos abrazados como siempre, pero ahora seguros que habíamos traspasado la línea que ella no se atrevía a cruzar. </p>
<p>Desde ese día hemos disfrutado al máximo con nuestras prácticas bizarras: lluvia dorada, zoofilia con &#8220;Thor&#8221;, pequeños azotes en sus nalgas, etc. Solo nos falta encontrar una pareja similar porque ella quiere ver que trate a otra mujer como la trato a ella y yo quiero ver como otro hombre le hace todo lo que yo le hago.</p>
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		<title>Mi Gimnasio</title>
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		<pubDate>Sat, 11 Feb 2012 14:37:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Lesbicos]]></category>

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		<description><![CDATA[Después de mi primera experiencia lésbica en el centro estético, me quedaron ganas de probar otra vez con una mujer distinta, temiendo al mismo tiempo ser rechazada por una mujer heterosexual, pero pensé que valía la pena intentarlo. Como ya he comentado anteriormente, voy a cada día al gimnasio, me encanta mantenerme en forma, y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de mi primera experiencia lésbica en el centro estético, me quedaron ganas de probar otra vez con una mujer distinta, temiendo al mismo tiempo ser rechazada por una mujer heterosexual, pero pensé que valía la pena intentarlo.</p>
<p>Como ya he comentado anteriormente, voy a cada día al gimnasio, me encanta mantenerme en forma, y solo puedo ir de siete a ocho de la mañana, como podéis imaginar no hay nadie. Pero uno de esos días había una chica que no había visto anteriormente, estaba en la sala de máquinas.</p>
<p>Me subí a la bicicleta para calentar un poco y tenía un ángulo perfecto de visión, la observaba, llevaba puesto unas mallas muy ceñidas por debajo de las rodillas que se le metían por el culo y por su raja y un top cortito y ajustado de color rojo, que marcaba generosamente los pezones.</p>
<p>Yo iba pedaleando encima de la bicicleta estática y con el movimiento de las piernas, el sillín me hacía presión en el coño y me estaba volviendo loca, pedaleaba más deprisa mientras observaba a aquella hembra.</p>
<p>Se sentó en una máquina, en frente de mi, para trabajar aductores y abductores, sus piernas se abrían y se cerraban lentamente, mientras yo me deleitaba mirando como se metía la malla en su raja y se marcaba una pequeña mancha de sudor en su sexo, sus pechos eran redondos como manzanas y estaban sudorientos, sus pezones me apuntaban directamente; y mi clítoris iba a estallar.</p>
<p>Después de una sesión de gimnasia y calores, se fue al vestuario, cuán rápida fui yo detrás de ella, dejando la rutina a medias, pero pensé que no podía perder la oportunidad de follarme a semejante hembra.</p>
<p><span id="more-221"></span></p>
<p>Un vez dentro, ella empezó a desnudarse, se quitó el top y asomaron dos preciosos cántaros tiesos y duros como piedras, a continuación se quitó las mallas, no llevaba bragas y tenía el culo más redondo que había visto en mi vida, y el coño rasurado con un poquito de vello en el monte de venus, como yo.</p>
<p>Cogió su toalla y su jabón y se metió en las duchas, que no tienen mamparas, están todas juntas y allí que fui yo también a ducharme, empezó a enjabonarse el cabello y la espuma le caía por sus pechos recorriendo su abdomen hasta llegar a su chochito, yo estaba a mil, y le dije:</p>
<p>-Por favor, me puedes enjabonar la espalda, no llego.</p>
<p>Ella accedió y llenó su mano de gel. Noté como me la lavaba con suavidad, empezando por los hombros y bajando por la columna hasta llegar a la raja de mi culo, sin pensarlo me dí la vuelta y ella se quedó un poco sorprendida, allí estábamos las dos cara a cara, casi rozándonos los pezones. Yo tenía la botella de gel en la mano, y la levanté y de ella salió un chorro de jabón dirigido a sus tetas, empecé a enjabonarle los senos y ella no retrocedió ni pareció negarse, así que seguí sobándoselos, le pellizcaba y retorcía sus pezones, suaves y grandes, mis manos seguían bajando por su cintura hasta llegar a su culo, le acaricié la raja rozándole el ano con mis dedos llenos de jabón, ella cerró los ojos y suspiraba, no decía nada, simplemente le gustaba. Me agaché y mi cara quedó delante de su coñito rasurado, mis dedos se metieron en su raja y empezaron a acariciar su clítoris suavemente, ella abrió las piernas y pude acceder mejor, se lo aclaré un poco con agua y metí mi lengua, que daba suaves golpecitos en su clítoris hinchado y rojo, lo absorbía con los labios y le daba pequeños mordisquitos mientras mis dedos se metían en su culo, para dentro y fuera, hasta que dio un gemido, pude notar como un líquido dulce y caliente mojaba mis labios y mi lengua, que sabroso estaba.</p>
<p>Con una sonrisa pícara me miró y me dio la vuelta, de manera que yo estaba de espalda a ella, me agachó y mi ano quedó al descubierto, todo para ella, lo chupó, lo lamió, lo saboreó todo lo que pudo, con su mano acariciaba el agujerito de mi coño, me moría de gusto, me tumbó en el suelo y me abrió de piernas, al ver que yo también llevaba el chochito rasurado esbozó una sonrisilla y se subió sobre mi, frotando su coño con el mío, con las manos apretaba mis enormes teta, duras por la excitación. El agua de las duchas seguía cayendo sobre nosotras, se fue deslizando por mi cuerpo hasta que su boca quedó pegada a mi clítoris, que lamía igual que se lame un dulce chupa-chups, su lengua se introducía dentro de mi vagina, mmm que gusto, en poco tiempo exploté en un deleite de placer orgásmico, que gozada de mamada.</p>
<p>Nos acabamos de duchar, sin decir palabra; nos vestimos y cuando salimos del gimnasio, me guiñó un ojo y me dijo simplemente:</p>
<p>-Hasta otra.</p>
<p>Ni siquiera sé su nombre, pero tampoco me importa.</p>
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